¿Qué puntos tienen en común la Rusia de Putin y los EEUU de Trump? - por Joaquín Rábago
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¿Qué puntos tienen en común la Rusia de Putin y los EEUU de Trump?
Joaquín Rábago *
Parece sorprender todavía a muchos el acercamiento entre los Estados Unidos de Donald Trump y la Rusia de Vladimir Putin, pero hay razones que contribuyen a explicarlo.
Por ejemplo, la religión: Estados Unidos es un país fundamentalmente religioso. Ya el gran pensador francés Alexis de Tocqueville habló de ello en su clásico “De la democracia en América” (1835/1840).
Y entre las religiones, el protestantismo evangélico ha ganado allí terreno e influido cada vez más en política, sobre todo en lo que se refiere al apoyo incondicional a Israel.
Rusia, por su parte, que ha dejado atrás el comunismo ateo de la época soviética –(Carlos Marx: “La religión es el opio del pueblo”)- parece haber redescubierto sus raíces cristianas ortodoxas.
La nueva sociedad rusa es fundamentalmente conservadora, apegada a los valores tradicionales como la familia y recelosa de fenómenos que considera socialmente disolventes como el “wokismo”.
Ideología esta última impulsada en EEUU sobre todo por los votantes liberales del Partido Demócrata de Biden, Hillary Clinton y Obama y a la que han declarado ahora la guerra lo mismo el presbiteriano Trump como su vicepresidente, J.D. Vance y el ex asesor del primero Steve Bannon, católicos integristas ambos.
Al igual que el feminismo, la ideología “woke” ha sido además un artículo de exportación del llamado “poder blando” de Estados Unidos a través de sus agencias, las organizaciones no gubernamentales y las llamadas revoluciones de colores como las de Ucrania y Georgia.
No es de extrañar que muchos en Estados Unidos vean en la Ucrania de Volodímir Zelenski un “baluarte del liberalismo” frente a la autocrática Rusia, con total desconocimiento de la mucho más represiva realidad sobre el terreno.
Y que consideren a Volodímir Zelenski un “liberal” que si no se desprende ahora ni siquiera cuando visita la Casa Blanca el uniforme verde caqui, en su época de cómico de televisión gustaba disfrazarse de mujer o fingía aporrear las teclas de un piano con su miembro viril.
Todo lo cual es interpretado lo mismo en la Rusia de Putin que en la Norteamérica de Trump, pero también en muchos otros países, entre ellos los de religión musulmana, como signo de la decadencia moral de una sociedad.
Y una de las razones por las que Trump ha lanzado su cruzada contra las agencias de acción exterior del país como USAID o la Fundación Nacional para la Democracia es porque las acusa de despilfarrar el dinero de los contribuyentes promoviendo políticas como la de “diversidad, equidad e inclusión”, impulsadas por su predecesor demócrata, pero que él radicalmente rechaza.