ALEMANIA: Quieren que se prohíba Alternativa para Alemania por traición a la patria - por Joaquín Rábago

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ALEMANIA:

Quieren que se prohíba Alternativa para Alemania por traición a la patria

Joaquín Rábago

Incapaces al parecer de ganar en las urnas a la ultranacionalista y xenófoba AfD (Alternativa para Alemania), sus rivales políticos aducen supuestos delitos de traición a la patria para intentar su ilegalización.

Así, el socialdemócrata Georg Maier, ministro del Interior de Turingia, “land” de la antigua RDA  donde AfD ocupa ya la primera posición, dio a entender que había que investigar a ese partido por supuesto espionaje a favor de Rusia.

Jens Spahn, jefe del grupo parlamentario de la CDU del canciller Friedrich Merz en el Bundestag (Parlamento Federal), exigió también que se aclaren esas acusaciones por la gravedad que supondría el que AfD estuviese “espiando para el ex espía Putin”.

ALICE WEIDEL, FÜHRERIN DE AfD

La presidenta de Alternativa para Alemania, Alice Weidel, tendría que explicar,  según ese dirigente  cristianodemócrata, lo que sucede en su partido ya que podría tratarse de “traición a la patria”.

La jefa del grupo parlamentario de los Verdes, Irene Mihalic, no quiso quedarse atrás y afirmó que habría que analizar la posibilidad de limitar las peticiones de información al Gobierno sobre determinados temas por los riesgos de seguridad que suponen.

Existe, según Mihalic, el peligro de que ciertas informaciones lleguen a donde no deberían nunca llegar.

El cristianodemócrata Marc Henrichmann, presidente de la comisión de control de los servicios secretos del Parlamento se sumó a la petición de los Verdes.

Hay fuertes indicios, dijo, de que Rusia ha encargado tareas de espionaje sobre las infraestructuras alemanas a diputados del partido ultra y está valiéndose de AfD como “instrumento complaciente” sin que su dirección parezca tener voluntad de poner coto a tales prácticas.

La verde Mihalic utilizó las acusaciones de espionaje contra AfD para reiterar una vieja petición de su partido: su ilegalización por los tribunales.

Como reacción a todo ello, el presidente de AfD en Turingia, Björn Höcke, representante de su ala más ultraderechista, presentó ante la fiscalía una querella contra sus acusadores por “difamación, calumnias e  injurias”.

Según Höcke, los rivales políticos de AfD le acusan de esos supuestos delitos sin presentar una sola prueba y con el único objetivo de “coaccionar” a los órganos de defensa de la Constitución para que lo ilegalicen,

Más que su evidente xenofobia, lo que parece indignar al resto de los partidos parlamentarios  es que AfD sea,  junto a la izquierda moderada de la Alianza Sahra Wagenknecht, que quedó por poco fuera del Bundestag, la única formación que defiende el diálogo con Rusia y el fin de la ayuda militar a Ucrania.

ALIANZA SAHRA WAGENKNECHT

La xenofobia no parece irritar tanto a los cristianodemócratas del canciller Merz, que no han  dudado en recurrir a ella cada vez que lo ha considerado útil para su causa.

Por ejemplo cuando Merz habla de “la apariencia de nuestras ciudades”, aludiendo sin duda a la mezcla de personas de orígenes distintos, que presenta como un  problema que “la política ha de combatir”. 

MERZ, LA GRAN FACILIDAD PARA METERSE EN PROBLEMAS
JOAQUÍN RÁBAGO