EEUU: Sindicatos y universidades, blanco del capital judío por sus críticas a Israel - por Joaquín Rábago
EEUU:
Sindicatos y universidades, blanco del capital judío por sus críticas a Israel
Joaquín Rábago
Algunas de las más prestigiosas universidades de EEUU son, junto a los sindicatos, blanco favorito de los legisladores a los que apoya y financia el capital en buena parte judío de ese país.
Así, Virginia Foxx ex presidenta del Comité de Educación y Fuerza de Trabajo de la Cámara de Representantes, amenazó a los rectores de Harvard, el MIT y la Universidad de Pensilvania por no poner coto al supuesto antisemitismo existente en sus campus.
Su sucesor al frente de ese comité, el fundamentalista cristiano y amigo de Israel Tim Walberg, que ha recibido también dinero del lobby israelí, continúa atacando a universidades, escuelas públicas y sindicatos con el mismo argumento.
Entre los donantes a la campaña contra el movimiento de solidaridad con Palestina están, según el medio independiente estadounidense Truthout, la multimillonaria Betsy Davos, ex secretaria de Educación de Donald Trump, o el multimillonario judío Marc Rowan, director ejecutivo de la empresa de capital riesgo Apollo Global Management.
Bajo la presidencia de Walberg, el Comité de Educación y Fuerza de Trabajo del Congreso estadounidense, ha lanzado varias investigaciones en torno a lo que califica de “antisemitismo” en los sindicatos y la escuela y la universidad públicas.
Los miembros de ese comité se basan en la definición que hace del antisemitismo la Alianza para el Recuerdo del Holocausto, que incluye bajo ese concepto cualquier crítica a Israel y a sus Fuerzas Armadas.
El pasado septiembre, el comité organizó en la Cámara de Representantes sesiones dedicadas a denunciar por esa causa a los sindicatos del sector eléctrico y del motor, que fueron los primeros en exigir un alto el fuego en Gaza y un embargo de armas a Israel.
Walberg mandó también una carta a la Asociación Nacional de Educación en la que criticaba la “judeofobia” que apreciaba en su web y el antisemitismo que había “infectado”, según él, a los sindicatos de educadores.
Walberg causó un escándalo en marzo del año pasado cuando dijo a sus electores que “no habría que gastar un solo céntimo en ayuda humanitaria a Gaza” y que la franja “debería ser como Hiroshima y Nagasaki”, las dos ciudades japonesas sobre las que EEUU lanzó sendas bombas atómicas al final de la SGM.
En una intervención en la Universidad de Michigan, Walberg elogió la que calificó de “claridad moral” del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. “En su presencia, afirmó, entiendo perfectamente cómo distingue perfectamente lo que está bien de lo que está mal, el éxito frente al fracaso”.
Entre quienes más apoyan financieramente al legislador republicano está el AIPAC (Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos/Israel), principal grupo de presión sionista, además de diversos donantes especialmente interesados en atacar a los sindicatos, privatizar la educación y promover los intereses empresariales.
Uno de ellos es el judío Edward C. Levy Jr., ex presidente y actual miembro del consejo de dirección de AIPAC.
También está entre ellos la multimillonaria familia de la antes citada ex ministra de Educación Betsy DeVos, de religión evangélica y que tiene un largo historial de apoyo a los candidatos más ultraconservadores al Congreso.
El medio independiente Truthout incluye también al magnate del sector inmobiliario Ron Weiser, director del consejo de dirección de la Coalición Judía Republicana, que ha donado decenas de millones de dólares a la Universidad de Michigan.
Y entre las empresas que asimismo han financiado a Walberg están gigantes del sector energético o de los combustibles fósiles como DTE Energy, CMS Energy y el conglomerado Koch Industries.
Sin olvidar el llamado Proyecto Esther de la fundación conservadora Heritage, que busca también “combatir el antisemitismo” y desmantelar el activismo pro palestino en EEUU”.
Ese proyecto lleva el nombre de la bíblica Ester, la heroína hebrea que en el imperio persa salvó a su pueblo del exterminio.