RUSIA UCRANIA: Dinero ruso confiscado para armar a la Ucrania de Zelenskii - por Joaquín Rábago
RUSIA UCRANIA:
Dinero ruso confiscado para armar a la Ucrania de Zelenskii
Joaquín Rábago
Algunos editoriales del semanario alemán Der Spiegel no tienen desperdicio, como el publicado en su último número en relación con la ayuda militar europea a la Ucrania de Volodímir Zelenski.
La siempre imprevisible actitud de Donald Trump en lo que concierne a ese conflicto, en el que tanto interés demuestran, por el contrario, los gobiernos europeos, coloca a sus aliados, dice el editorialista, ante un desafío “existencial”.
¿Tan existencial como supone para Rusia el cerco militar al que trata de someterle Occidente con ayuda de los países vecinos que formaron una vez parte de la Unión Soviética y a los que la OTAN quiere convertir, uno tras otro, en sus enemigos?
El problema, explica Der Spiegel, es que muchos Estados miembros de la Unión Europea no están dispuestos o no pueden sacar suficiente dinero de sus presupuestos para prolongar una guerra que cuesta cada año decenas de miles de millones de euros.
En algunos casos temen “el descontento” de los ciudadanos, en otros, le falta dinero, o coinciden en ellos ambas cosas, reconoce la publicación alemana.
La solución que se les ha ocurrido a los países más beligerantes frente a Rusia, empezando por Alemania, Francia y el Reino Unido, es utilizar los multimillonarios activos rusos que Rusia había invertido en Europa y que mientras tanto los gobiernos europeos han congelado para comprar con ellos armas para Ucrania.
Es una idea “con encanto”, escribe Der Spiegel, porque Rusia sería entonces quien financiase la guerra que soporta. Pero los gobiernos del continente, sobre todo el belga, donde está -en Euroclair- la mayor parte del dinero ruso, se resisten por miedo a futuras demandas judiciales.
De ahí que Berlín y la Comisión Europea hayan ideado una fórmula que trata de ser “creativa” al tiempo que “respeta la legislación y es correcta desde el punto de vista ético”. Al menos es lo que sostiene Der Spiegel.
Se trata de utilizar los activos rusos depositados en Euroclair y consistentes mayoritariamente en deuda soberana para prestárselos libre de interés a Ucrania de forma que este país pudiese seguir comprando las armas que necesita para combatir al invasor.
Una vez terminada la guerra, Ucrania devolvería ese dinero y con lo que quedase, la Comisión Europea resarciría a sus acreedores rusos.
La pregunta inmediata, que se hace también Der Spiegel, es de dónde sacaría Ucrania el dinero para devolver ese multimillonario crédito.
Y aquí entra el cuento de la lechera: con ayuda de los miles de millones de activos rusos, Ucrania lograría evitar una derrota militar, y Rusia se vería obligada entonces a pagar reparaciones a Kiev, utilizando para ello el dinero congelado por Occidente.
Pero ¿qué ocurriría si Ucrania perdiese, como es más que probable, la guerra o si Rusia se negase de todas formas a indemnizar a Kiev? Una de dos: los europeos tendrían que pagar entonces la factura o utilizar para ello los activos rusos confiscados, es decir terminar de robarlos.
Pese a esos imponderables, el semanario alemán defiende el plan de Berlín y Bruselas con el argumento de que Ucrania lucha para impedir que triunfe el plan de Putin de “modificar por la fuerza el actual orden europeo”.
Los gobiernos europeos demostrarían así al mundo que “les importa más la moral que unos negocios dudosos a cualquier precio”. Y Rusia, y también EEUU, “tendrían que reconocer que Europa está dispuesta a arriesgar algo para defender sus valores e intereses”.
“Arriesgar algo”, escribe Der Spiegel. Es decir, ¿que los ciudadanos acepten si rechistar los ciudadanos de recortes profundos en los servicios públicos en apoyo de un Gobierno ajeno que, de creer a Zelenski, quiere convertir a Ucrania en una fábrica de drones y otras armas para la OTAN?
En hipocresía no hay quien gane a ciertos medios.