Solidaridad con Cuba ¿Acaso los suministros de ayuda no son solo una gota en el océano? La flotilla solidaria a Cuba envía una clara señal contra el bloqueo criminal estadounidense - Franco Cavalli, entrevista de Nick Brauns
Solidaridad con Cuba
¿Acaso los suministros de ayuda no son solo una gota en el océano?
La flotilla solidaria a Cuba envía una clara señal contra el bloqueo criminal estadounidense - Franco Cavalli, entrevista de Nick Brauns
JUNGE WELT
El Dr. Franco Cavalli, prestigioso oncólogo, es vicepresidente de la organización solidaria Medicuba y reside en Suiza. Intervendrá el 11 de abril en la Conferencia de Solidaridad con Cuba, que tendrá lugar en el cine Babylon de Berlín, con motivo de la entrega del Premio Rosa Luxemburgo a Aleida Guevara.
Participan en el "Convoy Nuestra América", que se espera llegue a La Habana el sábado. Pero, ¿son los suministros de ayuda transportados por esta flotilla solidaria una gota en el océano ante la grave crisis de abastecimiento?
Por supuesto, estas medidas solo pueden aliviar levemente la dramática emergencia. Sin embargo, con esto, enviamos una clara señal contra el bloqueo criminal estadounidense, que ya empieza a mostrar características genocidas. Le demostramos al pueblo cubano que no está solo en estos tiempos difíciles. He sido testigo en varias ocasiones de la increíble importancia de este apoyo psicológico.
¿Qué caracteriza al sistema sanitario cubano?
En primer lugar, en Cuba se gradúan entre tres y cuatro veces más médicos que en Alemania. Por lo tanto, Cuba puede enviar brigadas médicas a muchos países sin generar escasez local. Cada médico de familia atiende a aproximadamente 1000 personas. Generalmente, tienen su consultorio en el centro del distrito donde residen estas personas. Estas personas son examinadas al menos dos veces al año. Si no acuden al consultorio, el médico de familia debe visitarlas en sus domicilios. Por consiguiente, el sistema está mucho más enfocado en la prevención que en Alemania. Esto también explica por qué, antes de la crisis actual, Cuba tenía la mayor esperanza de vida de América, con más de 78 años. El médico de familia, cuyo salario es pagado por el Estado, remite fácilmente los casos complejos a una policlínica, un hospital o una clínica especializada. La Organización Mundial de la Salud (OMS) seleccionó el sistema de salud cubano hace más de 30 años como modelo para aplicar en el Sur Global.
Pero, ¿acaso la escasez de suministros no repercute también en este sistema sanitario?
Durante su primer mandato, Trump incluyó a Cuba en la lista de "patrocinadores del terrorismo", lo que imposibilitó de facto las transacciones financieras. El colapso del turismo, una importante fuente de ingresos durante la pandemia de COVID-19, exacerbó aún más la crisis. Hoy, el Estado cubano carece de los recursos financieros para adquirir medicamentos, equipos médicos y todo lo demás que necesitan los hospitales. Debido al embargo petrolero y la interrupción del transporte, el sistema se ha visto obligado a someterse a una reestructuración de emergencia: ahora se despliegan médicos y enfermeros a centros cercanos a los domicilios de los pacientes o permanecen hospitalizados durante varios días.
¿Cómo impide el bloqueo estadounidense la adquisición de nuevos instrumentos?
Por ejemplo, si en Medicuba queremos comprar un microscopio, otro instrumento o incluso medicamentos, la mayoría de los fabricantes se niegan a vendérnoslos al saber que la mercancía está destinada a Cuba. Esto se debe a que la Ley Helms-Burton penaliza con multas muy elevadas a cualquier empresa que comercie con Cuba. Cuba misma se enfrenta a las mismas dificultades. Si el Estado consigue comprar algo, normalmente tiene que pagar un precio mucho mayor que el del mercado, ya que los proveedores quieren protegerse de posibles multas.
Medicuba se fundó en Suiza en 1992 como una asociación de médicos y activistas del movimiento de solidaridad con Cuba; posteriormente, se creó Medicuba-Europa, que actualmente opera en 15 países. ¿Qué hace esta organización de ayuda humanitaria?
Colaboramos estrechamente con el Ministerio de Salud cubano, procurando abastecerlo con lo que no puede adquirir por sí mismo. También organizamos la formación de médicos y científicos cubanos en Europa. Actualmente, apoyamos la producción de medicamentos esenciales, suministramos marcapasos y facilitamos la instalación de paneles solares en los tejados de los hospitales para evitar cortes de luz. Además de las contribuciones de algunos gobiernos, Medicuba se financia principalmente con pequeñas y grandes donaciones de miles de personas solidarias con Cuba.
Gracias a Nick Brauns y JUNGE WELT y a la colaboración de Joaquín Rábago