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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

Terror sin equilibrio - por Joaquín Rábago

FR JR

Terror sin equilibrio

Por Joaquín Rábago

Hubo una época, la que siguió a la Segunda Guerra Mundial, en la que había dos bloques ideológicamente antagónicos, pero que respetaban el delicado equilibrio existente gracias a una serie de acuerdos que se comprometían solemnemente a respetar.

Llamaban a aquel equilibrio un cierto ominosamente “equilibrio del terror” porque romperlo equivalía a la “destrucción mutua asegurada” con ayuda de sus respectivos arsenales atómicos.

EL EQUILIBRIO DEL TERROR GUERRA FRÍA
EL EQUILIBRIO DEL TERROR GUERRA FRÍA

Pero hoy, cuando esas diferencias ideológicas entre el este y el oeste en muy buena parte han desaparecido, tenemos una situación que habría que calificar de “terror sin equilibrio.”

Una situación en la que se han abandonado todos los acuerdos de reducción y control de armamentos entre Estados Unidos y Rusia salvo uno, el New Start sobre armas estratégicas, que vence además el próximo 5 de febrero sin que nadie parezca dispuesto a renovarlo.

2010 OBAMA Y MEDVÉDEV FIRMAN EL NEW START III
2010 OBAMA Y MEDVÉDEV FIRMAN EL NEW START III

La situación mundial nunca ha sido tan peligrosa, y no hace falta que nos lo recuerden constantemente los científicos nucleares que manejan el que llaman “reloj del apocalipsis”, cuyas manillas están ya a solo segundos de la medianoche.

Sobre todo con el regreso del republicano Donald Trump a la Casa Blanca se ha impuesto “la ley del más fuerte”- otros dirán que antes con Putin por lo ocurrido en Ucrania-  y ya se sabe que es más fuerte quien tiene no sólo el ejército más poderoso, sino también el mayor arsenal nuclear aunque en este caso el de EEUU esté más o menos al nivel de los rusos.

Los líderes europeos, cada vez más impopulares en sus propios países, se dedican a agitar con ayuda de unos  medios acríticos el espantajo de la amenaza rusa para distraer de los problemas de sus sociedades, que se muestran totalmente incapaces de resolver.

Y se desesperan ante la posibilidad de que los Estados Unidos de Trump los deje solos en la guerra por procuración con Rusia en suelo ucraniano, un conflicto en el que parecen poner todas sus esperanzas y sus energías.

Y ven ahora con auténtico horror que el político errático al que tanto adulaban está dispuesto a cargarse la OTAN y quedarse con el territorio autónomo de un país supuestamente aliado como Dinamarca igual que quiere hacer con los de su patio trasero, empezando por Venezuela. 

TRUMP USA
TRUMP CON LOS LÍDERES EUROPEOS

Mientras tanto, otros países en otras partes del mundo han llegado a la conclusión de que sólo la posesión del arma atómica impedirá que los ataquen, sobre todo ahora que el escudo que antes creían protector de Estados Unidos parece resquebrajarse.

Es el caso, por ejemplo, de Corea del Sur, donde, según una reciente encuesta, un 70 por ciento desconfían de Washington y estarían a favor de que el país se dotase del arma nuclear.

Porque nadie piensa allí que en caso de ataque de Corea del Norte, Estados Unidos fuese a arriesgarse a la destrucción de Los Ángeles o de cualquier otra ciudad por los misiles norcoreanos sólo por defender a Seúl.

Y si un día, el Gobierno surcoreano decidiese abandonar el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, que firmó en 1975, no tardaría en hacer lo mismo Japón, país que,  por haber sido el primero y hasta ahora el único en sufrir los efectos devastadores del arma atómica,  parecía hasta ahora profundamente averso a su posesión.

Pero hasta Japón está cambiando, y así la nueva jefa de Gobierno nipona, la ultranacionalista Sanae Takaichi, habló recientemente de la posibilidad de flexibilizar la prohibición de entrada de armas nucleares en su país, rompiendo así algo que había sido hasta ahora tabú en ese país.

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO

 

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