Todo lo privado es, para las derechas, un maná - por Erasmo Quintana

Recientes de Erasmo en La casa de mi tía:

 

Todo lo privado es, para las derechas, un maná

Erasmo Quintana

 

EL ROTO

Nuestra humana e imperfecta condición a veces nos puede, desde un natural y hondo egoísmo. Pero cuando ésto es así, nuestro deber es mejorarnos. Por ello, Sursum Corda, infundemos confianza y valor para hacer las cosas bien. Ahora que todo lo público está tan vilipendiado por las hordas de las derechas más rancias, conviene, creo yo, que dediquemos una entrega a La Casa de Mi Tía semanal, sobre la importancia que tiene todo lo que sea público, esto es, aquello que está al alcance y disfrute del común de los ciudadanos por igual, tengan o no medios económicos. El problema está en la calle: “La Sanidad pública es lo mejor que tenemos -ha afirmado una ama de casa anónima-. Los seguros privados nos cobran cuotas abusivas y cuando entramos en años, no nos quieren. Nos expulsan si enfermamos”. Qué razón tiene; es la cruda realidad.

HUDSON

El ansia fundamental de una sociedad, colectivo o grupo social de cualquier índole es solucionar la escasez y proveerse de los bienes que le son indispensables según cultura, etnia o idiosincrasia. Vemos que el Estado, o sea nosotros, tenemos que autoimponernos solidaridad, residenciándola en ese ente abstracto tan benévolo. En consecuencia, la  solidaridad debería practicarse por los individuos de modo espontáneo; sin embargo, en nuestros ancestros -refiriéndonos a las tribus primitivas que sufren todavía el exterminio-, la solidaridad se realiza de forma natural porque tienen una idea exacta de que lo que hay, se comparte. Este derecho de propiedad se difumina en épocas más primitivas: la garantía, defensa y preservación de los bienes quedan conferidos a la comunidad. Por todo ello, tuvo que entrar en acción un instrumento tan sutil que de mano en mano fue pasando desde el jefe de la tribu, el César romano, el Papa cristiano y el Rey absoluto, para al fin terminar el testigo en manos de algo llamado Pueblo.

EL JURAMENTO DEL JUEGO DE PELOTA, EL DÍA QUE EL PUEBLO TOMÓ LA SOBERANÍA Jacques-Louis David, 1791
GARAMENDI

El tiempo va cicatrizando las heridas, y comenzamos a darnos cuenta de que su técnica no es perfecta -para eso están los sindicatos-, frente a las descomunales ansias de los que más tienen. Por ejemplo, el presidente de la Patronal, señor Garamendi, el que particularmente gana un pastón mensual, y vive en un casoplón en el centro de Madrid, se está subiendo por las paredes por un exiguo aumento del salario mínimo en el mundo laboral. Es conocido el crecimiento macroeconómico del país, reflejo de la bonanza en las grandes empresas, y todavía a estos empresarios les parece mucho lo que pagan a sus trabajadores y, con toda seguridad, poco lo que trabajan. Se creen prácticamente los dioses de la riqueza del país, cuando deberían reflexionar que sin la mano obrera, esto es, el trabajador, ellos no ganarían la riqueza que ganan. Por lo mismo, un gobierno responsable, lo que siempre debe hacer es tratar de -ya que no nace del mundo empresarial- repartir en la medida de lo posible la riqueza que se genera en la nación. Para ello, precisamente, están los impuestos, esos que tanto sarpullido provoca en las derechas PP y VOX. Las derechas son por antonomasia insolidarias: El negocio está en aquello privado, y el gasto dispendioso y despilfarro, en lo público. Para el rico, lo privado es todo; lo público, nada.

EL ROTO

Todo esto sin hablar de las Comunidades en las que mandan. En ellas a los responsables de la gobernanza les parece un derroche el dinero que va destinado al bienestar de la Región: cierran las casas de acogida a mujeres maltratadas con peligro de muerte por sus parejas; organismos para prevenir incendios y otras catástrofes; cuerpos de guardabosques o bomberos que, como no hay incendios todos los días, les parece que le están pagando a “gandules”, etc. Luego, como hemos visto, si ocurre una desgracia natural, es el papá Estado el que debe hacerse cargo del mochuelo. Y en la Comunidad de Madrid, la Universidad Complutense ha admitido un recorte de 33 millones de euros por falta de financiación institucional. La Sanidad Privada de su presidenta, Díaz Ayuso, vía Quirón de su novio González Amador, se lleva casi todo el esfuerzo económico en esos generosos miles de millones. (La presidenta da la impresión de que también lo es de España, al recibir visitas protocolarias de mandatarios extranjeros). Así mismo, la Comunidad madrileña va a la cabeza en corrupción con el 36% de los casos y 44.000 millones de euros, diez veces más que Andalucía. La triste corrupción en el PP habría costado unos 48.000 millones de euros (el 41,4%) en esta materia. Por si todo ello fuera poco, Ayuso gestiona como puede la actual “Revolución de sus Pocholos”.

Y luego tenemos la fábrica nacional de bulos, pues hemos visto un  interesante y curioso comentario: “¿Golpe de Estado institucional silencioso? Sánchez neutraliza al Rey Felipe VI”. ¿Qué carajo de disparate es éste que han presenciado nuestros ojos? ¿A qué tipo de gentuza se le puede ocurrir semejante bulo: que el presidente Pedro Sánchez se adueña del poder simbólico del Estado, el Rey Felipe, junto al inevitable catastrofismo de que algo muy grave está sucediendo en la cúpula del poder de la nación? “Que Sánchez ha “eclipsado” por completo a Felipe VI, obligando a la Corona a asumir los discursos calcados del Ejecutivo”. A estos farsantes de pacotilla, aclararles que desde siempre ha sido así. Que los discursos del Rey a la ciudadanía fueron -y continúan siendo-, supervisados por el Gobierno de turno, en obligada simbiosis como los dos más altos Estamentos de la nación, y el Rey reina, no gobierna. Ya no sabemos dónde vamos a parar con la enfermiza impaciencia de esta derecha carpetovetónica por coger el poder del Estado. Según éstos, la gobernanza les pertenece a ellos de modo natural, por lo que las izquierdas lo están usurpando continuamente. Con dicha singular clase de gente, se comprende el nivel de malestar que existe hoy, así como el aire tan irrespirable y el gamberrismo que tenemos que soportar desde su bancada Parlamentaria, la mayoría de los españoles.

SÁNCHEZ Y BORBÓN
Gracias a Erasmo Quintana