¿Se puede garantizar la ausencia de siniestros mortales, llevándolos a la cota cero? - por Erasmo Quintana
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¿Se puede garantizar la ausencia de siniestros mortales, llevándolos a la cota cero?
Erasmo Quintana
Pareciera que el mundo de la aviación se lleva la palma siniestra de todos los accidentes, pero los que también ocurren con los trenes no les van a la zaga. Tenerife, en los accidentes de aviación es, hasta el momento, quien tuvo el mayor de toda la historia mundial, y en trenes, el mayor en importancia, el de los atentados de Atocha. Con el más reciente ocurrido en Adamuz, ha habido demasiado ruido y pocas explicaciones, y las que ha habido, sin respuestas aceptables. Lo que sí corren por todas las redes sociales son los bulos, a los que tan acostumbrados estamos. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), ha dicho sobre lo sucedido el 18 de enero-2026 en el Km. 318 de la línea 010 Madrid-Sevilla del tren de alta velocidad, a la altura de Adamuz (Córdoba), “Aún no hay una conclusión definitiva”. “Aunque sí existan pistas que señalan lo que pudo ocurrir, todo parece evidenciar que la causa principal, origen de toda esta tragedia, ha sido la rotura, no tanto del carril, como de una soldadura”.
Mientras tanto, sube la temperatura política a cuenta de un siniestro fortuito que causó 46 muertos. A ésto, el PP y VOX, e incluso aliados del Gobierno, piden la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, sin todavía conocerse qué lo motivó; mientras, éste se esfuerza en entrevistas en todos los medios de comunicación, desmintiendo lo que considera bulos. Es lo cierto que se han sucedido las polémicas en algunas cuestiones de importancia, como serían “la soldadura, la rotura, las vías y las revisiones”, así como otras que han resultado al final más anecdóticas, como la aparición de la marca Endesa en los raíles. La Comisión ha descrito así el siniestro: “Los coches descarrilados del tren Iryo se desplazaron lateralmente invadiendo el gálibo de la vía 2, por lo que en ese momento, llegaba en sentido opuesto el tren Renfe Alvia 2384 Madrid-Huelva”. Y en un aparte, nos hacemos la pregunta: ¿El inusual vendaval de agua, nieve y granizo caídos, no habrá también influido en las vías?
El número de viajeros a bordo de ambos trenes, han informado las compañías, era de 300 en el tren Iryo y 186 en el Alvia. Ambos circulaban en ese instante a velocidades de 200 Km. por hora, lo que produjo un choque de gran violencia, descarrilando la cola del tren Iryo y la cabeza del tren Alvia, a la altura del Km. 318. Como consecuencia de la fortísima colisión, los dos primeros coches del tren Alvia cayeron por un terraplén lateral de cuatro metros de altura. El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, Sr. Barrón, afirmó que la clave podría estar en la soldadura de la vía, la que se quebró. Los tramos de raíl están conformados por varios metros de acero que van unidos unos a otros. En el caso que nos ocupa, justo en el segmento en que se produjo el siniestro; estaban conectados un tramo de vía fabricado en el año 1989 y otro en el año 2023, según fuentes de Transportes. En opinión de Barrón, juntar dos carriles de épocas distintas no es causa de ningún tipo de anormalidad, siempre que se haga bien. Y desde este punto de vista es por lo que nos preguntamos: ¿se puede garantizar, algo, la ausencia de estos accidentes mortales? La preocupación del Ministerio de Transportes, como se verá, es infinita, y ya estudian la renovación de los desvíos por un importe de 26,86 millones de euros, que incluye la sustitución de los desvíos de Adamuz, que se habían renovado en mayo-junio de 2025. La implantación de nuevos sistemas de seguridad, garantizando el frenado seguro de los trenes en línea de alta velocidad, por importe de 104,72 millones de euros, actualmente en ejecución. A todo ésto, Adif está pidiendo suprimir trenes Madrid-Barcelona.
Nuestra sufrida sociedad, bombardeada por la inmensa cantidad de bulos intoxicantes, algo que se da día por día, no nos dan tregua. Los partidos PP y VOX, que en ésto “tanto monta, monta tanto”, con la misma ignominia, lo que siembra es odio, cosa que el ciudadano deja por un momento de lado, y lo que en verdad ansía es conocer los detalles del fatídico siniestro de la colisión de trenes de alta velocidad en Adamuz, que ha dejado los lamentables 46 muertos. El Partido Popular (qué extraño) acusó desde los primeros momentos al ministro de Transportes, Oscar Puente de “mentir” y pidió su dimisión por -según Miguel Tellado, PP-, decir durante toda la semana que la vía del tren Madrid-Andalucía había sido completamente renovada, con una inversión de 700 millones de euros, “cuando en los tramos de raíl donde descarriló el tren Iryo se ensamblaron materiales nuevos con elementos antiguos de 1989”. El ministro se defendió publicando un tuit, en el que manifestó: “La exhibición de ignorancia de algunos, estos días, pasará a los anales de la historia”. Puente explicó que una renovación como la que se hizo, implica que la vía se renueva de punta a punta.
La oposición al Gobierno, comportamiento idiotizado de la derecha, ésa que tenemos para desgracia nuestra, se escandaliza cuando el presidente Sánchez, para poder gobernar, hace lo mismo que Aznar (con Rajoy no fue necesario porque el PSOE de Zapatero, lo ayudó con sus propios votos por responsabilidad de estadista nacional) para poner en marcha su legislatura, con un país vasco encendido. Hace poco se anunció el traspaso de las cinco competencias en liza, cuando Isabel Díaz Ayuso cogió el micrófono para tildar ese acuerdo de “corrupción de Estado”, algo que está contemplado en el Estatuto de Guernica desde 1979. Ley orgánica, pues, que llevaba 46 años incumplida. Aznar, entre 1996 y 1999, negoció con el PNV nueve traspasos a cambio de su investidura. ¿Tendrá “el Faro del PP” algo que decirle a su pupila Díaz Ayuso sobre todo ésto?