¿Trata EEUU de intimidar a Rusia con el arma nuclear? - por Joaquín Rábago
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¿Trata EEUU de intimidar a Rusia con el arma nuclear?
Joaquín Rábago
La situación internacional es cada vez más tensa. Así, medios británicos informan de la llegada a su país de un avión estadounidense que llevaba en su panza una poderosa bomba nuclear.
El avión había salido de la base aérea de Kirtland, en Nuevo México, donde se almacenan bombas del arsenal nuclear de EEUU y que sirve además para el entrenamiento en ese tipo de intervenciones.
Según el diario The Times, tras dejar su carga, supuestamente una bomba termonuclear de gravedad del tipo B61 en la base aérea británica de Lakenheath, la aeronave regresó vacía a Estados Unidos.
Es la primera vez desde el final de la Guerra Fría que la fuerza aérea estadounidense transporta una bomba atómica al Reino Unido.
Gran Bretaña dispone ya de su propio arsenal nuclear aunque, a diferencia de Francia, cuya fuerza de disuasión es totalmente autónoma, Londres necesita autorización de Washington para su empleo.
¿Trata el presidente de EEUU, Donald Trump, de intimidar a Rusia con el arma nuclear tras darle a su presidente, Vladimir Putin, un plazo de cincuenta días para llegar a un acuerdo de paz con Kiev?
Las noticias son cada vez más alarmantes. Así, el general estadounidense Chris Donahue, jefe del Comando Aliado de Fuerzas Terrestres de la OTAN, se permitió amenazar recientemente a Rusia al jactarse de que su país tiene la necesaria capacidad militar para destruir el exclave ruso de Kaliningrado.
Kaliningrado, antes, en la época prusiana, Königsberg, fue anexionada a la Unión Soviética al final de la Segunda Guerra Mundial por motivos sobre todo estratégicos: Moscú siempre buscó para su Armada un puerto del Báltico que estuviese libre de hielo en invierno.
Tras las amenazas proferidas por el general Donahue, el presidente del comité de Asuntos Exteriores de la Duma rusa, Leonid Slutski, afirmó que un ataque a Kaliningrado se consideraría un ataque directo a Rusia, y ésta respondería con el arma nuclear si fuera necesario.
El jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, se manifestó también alarmado por los vientos de guerra que corren en Europa y dijo que el “odio a Rusia” ha “enloquecido” a sus dirigentes.
En lugar de ocuparse de resolver los graves problemas económicos como la desindustrialización de sus países, esos dirigentes, afirmó Lavrov, tratan como Goebbels (ministro de Propaganda del Tercer Reich) de presentar a Rusia como “el enemigo eterno”, como una “amenaza existencial para Europa”.
El ministro de Putin acusó en concreto al nuevo canciller alemán, Friedrich Merz, de recurrir a eslóganes antirrusos que recuerdan a los de los nazis. “Espero que lo entienda cualquier político con un mínimo de sentido común”, dijo Lavrov.
Según éste, que tampoco salvó de sus críticas a los dirigentes franceses y británicos, el canciller Merz se ha decidido por la militarización de Alemania en lugar de optar por la diplomacia.
En un reciente discurso ante el Bundestag, Merz dijo, en clara referencia a Ucrania, que “no vale ya la diplomacia cuando un régimen criminal cuestiona con la fuerza militar el derecho a la existencia de otro país y pretende además destruir las libertades de todo el continente “. Efectivamente, ni Goebbels podría haberlo expresado mejor.