Trump se hunde cada vez más en la ciénaga iraní - por Joaquín Rábago
Trump se hunde cada vez más en la ciénaga iraní
Joaquín Rábago
Incapaz de reconocer que se equivocó al escuchar a Benjamín Netanyahu y atacar a Irán, como el primer ministro israelí quería, Donald Trump se hunde cada vez más en la ciénaga iraní.
No parece haber hecho caso al presidente ruso, Vladimir Putin, quien le advirtió en su última conversación telefónica de las desastrosas consecuencias no sólo para los países de la región sino para todo el mundo la continuación de esa guerra ilegal.
El autócrata de la Casa Blanca creyó poder desafiar a la Guardia Revolucionaria iraní con su “Proyecto Libertad”, con el que pretende “guiar” a los buques atrapados en el estrecho de Ormuz por el bloqueo iraní para que puedan abandonarlo.
La reacción de Teherán no se hizo esperar, y así los iraníes anunciaron el martes haber disparado dos misiles en las proximidades de la isla de Jark, en el Golfo Pérsico, contra un buque de guerra estadounidense que pretendía violar el bloqueo y no había atendido las advertencias que se le hicieron.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) desmintió la versión iraní e informó de que destructores de su marina de guerra habían conseguido pasar el estrecho de Ormuz y dos cargueros también con bandera estadounidense habían logrado transitar por esas aguas.
Muchos expertos consideran inviable, además de tremendamente peligroso, lo que pretende Washington: el estrecho de Ormuz tiene una anchura mínima de treinta y tres kilómetros en su punto más angosto, situado entre las costas de Irán y Omán, pero el canal de navegación para grandes petroleros se reduce a tres kilómetros en cada dirección.
Y no sólo ha sido minado el estrecho por los iraníes, sino que la Guardia Revolucionaria ha amenazado con atacar con sus misiles y sus drones cualquier buque enemigo que intente atravesarlo.
Según la emisora estadounidense CNN, Estados Unidos cuenta con doce destructores en Oriente Medio, de los que una parte está encargada de garantizar la seguridad de los portaaviones enviados a esa región mientras que el resto sería el que tratase de romper el bloqueo.
Hay quienes sospechan que Donald Trump, que no sabe cómo salir de ese conflicto, podría incluso querer provocar por razones internas una escalada: la muerte de militares por el fuego iraní serviría para unir a los estadounidenses en torno a la bandera. Aunque podría también acabar con su presidencia. Por ello parecen muy fuertes las tentaciones de Trump de provocar una intensificación de las hostilidades que justifiquen la suspensión de las elecciones de medio mandato previstas para noviembre en Estados Unidos, que pintan muy mal para los republicanos.
Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria iraní, cada vez más segura de que tiene la sartén por el mango, ha publicado un nuevo mapa con el que intenta reafirmar su control del estrecho de Ormuz.
El mapa muestra una línea que une el monte Mobarak en territorio iraní con la ciudad de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, al este del estrecho, mientras que en el oeste estaría también bajo control de Teherán la zona que va desde la isla iraní de Quesm hasta la ciudad emiratí de Umm al-Qaywayn.
Por cierto que Irán ha atacado y provocado últimamente un gran incendio en la refinería emiratí de Fujairah, en lo que sólo cabe interpretar como un aviso al resto de los países árabes del Golfo del peligro que corren si, como los Emiratos Árabes Unidos, apoyan traidoramente a Estados Unidos y a Israel en este conflicto.