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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

El uso del antisemitismo como arma de destrucción colonialista del pueblo palestino - por Ernesto Ekaizer

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El uso del antisemitismo como arma de destrucción colonialista del pueblo palestino

Ernesto Ekaizer

en su página de SUBSTACK

y en EL PERIÓDICO

 

El Gobierno español aprueba nueve medidas contra el Genocidio en Gaza que está consumando Israel, empezado por el bloqueo de compra y venta de armas que la Unión Europea es incapaz de adoptar.

 

 

No sé si la decisión de Pedro Sánchez refleja aquello de que la necesidad tiene rostro de hereje.

Lo que sé es que la posición inicial del presidente ha sido destacar en la Unión Europea la desproporcionalidad de la respuesta del gobierno de Israel a los ataques y asesinatos de las milicias de Hamás del 7 de octubre de 2023.

Al principio, sinceramente, pensé que se trataba de un brindis al sol. La idea misma de la desproporcionalidad, una palabra muy socorrida, es decir la matanza masiva indiscriminada de mujeres y niños, era tan obvia que me parecía una denuncia muy débil, habida cuenta de que el gobierno israelí, por boca de sus ministros y generales expresaron que el objetivo de su campaña era acabar con el pueblo palestino.

Han sido genocidas confesos a diferencia de los nazis, que bajo la coordinación de Adolf Eichmann, pudo saberse después, prepararon la “solución final”: el objetivo de aniquilar a 11 millones de judios en la conferencia de Wansee, en las afueras de Berlín, el 20 de enero 1942.

Pero Sánchez persistió en esa línea.

Y aunque el gobierno Netanyahu le atacó, otros países le emularon.

Y más tarde, el gobierno español reconoció el derecho de Palestina a tener su propio Estado, a través del reconocimiento de Palestina, que es un pueblo sin Estado, por tanto, un reconocimiento meramente simbólico, porque su territorio histórico ha sido expropiado para consolidar Eretz Israel a partir de 1947/48.

Pronunciar la palabra Palestina para mí tiene un fuerte contenido emocional.

Llegué a la Palestina judía, Tel Aviv, Israel, con mis padres, cuando tenía apenas unos meses -subimos, hicimos aliá-, y francamente, no sé qué lengua hablé primero, si español, yidis o hebreo.

Mi padre, nacido en Varsovia, tenía prohibido por mi abuelo hablar polaco en Buenos Aires en los años treinta del siglo veinte, y con mi madre, nacida en Lituania , hablaba en la lengua de los judíos de la diáspora, el yidis.

Llegamos prácticamente con el nacimiento del Estado. Mi tío Bernardo, alistado en el Ejército, murió en un enfrentamiento fronterizo con fuerzas de Jordania en 1950. Y fue enterrado con todos los honores militares apenas cumplidos los 20 años.

La guerra de 1948 acababa de terminar. Más de 700.000 palestinos fueron expulsados de la antigua Palestina. Eso fue la Nakba, la catástrofe. Se les privó por ley del derecho de retorno. Y aquellos que se quedaron pasaron a ser ciudadanos de segunda clase, sin derechos, mano de obra barata para el naciente capitalismo israelí en un país en el que desde finales del siglo XIX judíos palestinos que habían llegado como colonos desde Rusia y Europa Oriental, una minoría, convivía pacíficamente con la gran mayoría, los árabes palestinos.

Durante aquellos años posteriores a la guerra árabe-israelí, los colonos israelíes expropiaron los célebres pardessim -naranjales propiedad original de los árabes palestinos que hicieron famosos los cítricos denominación de origen Jaffa en el mercado mundial-, como el que se extendía frente al pequeño edificio del barrio de inmigrantes europeos de Ramat Gan, al sur de Tel Aviv, donde vivíamos, hoy zona residencial de la capital israelí.

Nuestro regreso a Buenos Aires no fracturó mi educación judía. Estudiaba en la escuela primaria argentina por la mañana y por la judía por la tarde, hasta el comienzo de la escuela secundaria; mi formación política era sionista, emparentada con la filosofía e ideología de los kibutzim - granjas colectivas.

Es decir, el sionismo-socialista.

ANTISEMITISMO
ANTISEMITISMO

Combatir el antisemitismo era fundamental para nosotros, jóvenes judíos. En la capital argentina los grupos "nazionalistas" solían ser muy agresivos en los años '50 y ‘60 del siglo pasado. Pintaban con letras muy artísticas carteles en conventos e iglesias con inscripciones como estas: NO ALCANZARÁN LOS PAREDONES PARA FUSILAR A LOS JUDÍOS

Y nosotros replicábamos, como en la Avenida Corrientes, próxima con la calle Medrano: NO ALCANZARÁN LOS PAREDONES PARA FUSILAR A LOS NAZIS.

¿Adónde nos conduce esto?

A que puedo decir con rotundidad que el uso del concepto "antisemita" o la venda del "antisemitismo" -a pesar de las pulsiones existentes en ese sentido-, se convirtió, por su pegada emocional, en un arma natural de destrucción masiva de la conciencia crítica con el sionismo de intelectuales, escritores, historiadores y artistas.

Existía pánico y se preferia mirar hacia otro lado.

Hoy cuando Pedro Sánchez ha dado el paso de anunciar el embargo de armas a Israel, una medida que la Unión Europea, debió haber adoptado como mínimo cuando el Tribunal Internacional de Justicia de la Haya (TIJ) admitió a trámite la demanda de Sudáfrica contra Israel por "posible genocidio", el 26 de enero de 2024. Entonces el Tribunal contabiliza 25.000 muertos en Gaza, y hoy son, como mínimo, 65.000, de los cuáles 20.000 son niños. Y estas cifras son muy incompletas.

Esos niños que son usados como "escudos humanos" por Hamás, según se exculpa el gobierno de Netanyahu, y ha dicho este lunes 8 de septiembre el líder del PP, Alberto Nuñez Feijóo, siempre diligente a la hora de comprar las mentiras del primer ministro israelí, que, por cierto, comparece todas las semanas ante un tribunal de Tel Aviv en un juicio oral por tres casos de presunta corrupción y que, a través de sus ministros, ha llamado corrupto al gobierno español, y antisemíta, por anunciar el bloqueo a la compra y venta de armamento con destino a Israel, entre otras medidas.

Como bien dijo Antonio Guterres secretario general de la ONU con el sentido comun que le caracteriza, y como ha documentado la relatora especial indomable Francesca Albanese, que pasó por la Universidad de Jerusalén, la destrucción de Gaza no empezó el 7 de octubre de 2023, una afirmación que le granjeó el término de antisemíta como respuesta del gobierno israelí.

Utilizar el término antisemíta frente a una crítica que ponga de relieve el carácter racista y genocida del gobierno de Israel es un arma de destrucción colonialista del pueblo palestino.

Pero el genocidio, que no empezó en octubre de 2023, fue ejecutado desde entonces con una planificación tan brutal como científica.

 

En los primeros días de diciembre de 2023, el Ejército de Israel no aplicó la censura para la difusión de dos imágenes de lo que había sido la bellísima calle de Al-Rashid en Ciudad de Gaza, antes y después del 7 de octubre.

Al contrario: era una ilustración perfecta -una imagen vale más que mil palabras- de lo que las autoridades explicaban a todo el mundo.

Es decir: el genocidio.

No debía quedar nada en pie de lo que Gaza era, de lo que había sido.

Vinieron a decir que que a Gaza no la reconocería ni la madre que antiguamente la parió. Y lo mismo para los llamados territorios ocupados después de la guerra de 1967: la Palestina de Cisjordania.

Tierra quemada, destrucción, extirpacion de la cultura, solución final para un pueblo que es un obstáculo para el plan colonial del sionismo y de sus patrones imperiales, cuyo plan de negocio es transformar la vieja Gaza palestina un resort gestionado a ser posible por la familia Trump.

TRUMP GAZA
TRUMP GAZA

Esto es lo que hay.

 

Gracias a Ernesto Ekaizer y EL PERIÓDICO

ERNESTO EKAIZER
ERNESTO EKAIZER

 

https://ernestoekaizer.substack.com/p/el-uso-del-antisemitismo-como-arma?utm_source=post-email-title&publication_id=1160026&post_id=173160698&utm_campaign=email-post-title&isFreemail=true&r=1tk7xt&triedRedirect=true&utm_medium=email

https://www.elperiodico.com/es/opinion/20250908/antisemitismo-arma-destruccion-colonialista-pueblo-ernesto-ekaizer-121372120

EL PERIÓDICO La casa de mi tía republica por el alto interés del contenido, bajo los principios de Uso Justo de la UE
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MANCHETA JULIO 25