Varios europarlamentarios abogan por la rápida conversión de la UE en una alianza militar - por Joaquín Rábago
Varios europarlamentarios abogan por la rápida conversión de la UE en una alianza militar.
Joaquín Rábago
Se venía venir: un grupo de europarlamentarios aboga en un escrito publicado esta semana en Bruselas por la rápida conversión de la UE de una unión política y económica en una alianza también militar.
Entre ellos está la conocida lobista de la industria militar Marie-Agnes Strack-Zimmermann, del Partido Liberal Demócrata alemán, grupo político que desde las últimas elecciones no tiene representación en el Bundestag, pero sigue en el Parlamento europeo.
En su carta abierta, los eurodiputados, entre los que hay varios socialdemócratas y populares además de algún representante de los Verdes alemanes, califican los actuales ejércitos europeos de meros “bonsáis” cuando se necesita “todo un roble” para protegernos.
Según los parlamentarios, es “un peligroso juego de azar” confiar en el poder militar de Estados Unidos, que actualmente presiona a Ucrania para que acepte la paz con Rusia, aplica aranceles unilateralmente a Europa, se inmiscuye en las elecciones nacionales y amenaza con anexionarse Groenlandia.
Los intentos de apaciguar a la superpotencia han fracasado, argumentan en su escrito, en el que, por el contrario, elogian el rearme acometido por la UE y de su defensa frente a los ataques híbridos y la influencia de potencias extranjeras.
La iniciativa para la producción rápida y masiva de municiones de artillería demuestran también, según dicen, lo que es posible cuando existe “la voluntad política”.
Pero ésta falta en otros proyectos, se quejan. Y lo atribuyen a “intereses miopes” y a “viejos hábitos” que perduran en el sector de la defensa y que, al dar prioridad a las empresas armamentistas tradicionales, bloquean muchas iniciativas innovadoras.
Europa, argumentan esos eurodiputados, debe actuar de modo conjunto en defensa de su autonomía estratégica tanto en el sector militar como en el industrial y el de la energía porque “el tiempo apremia”.
Estados Unidos quiere que sus socios europeos de la OTAN asuman mayor responsabilidad en su propia defensa. Y eso sólo se conseguirá, dicen, mediante una colaboración más estrecha de la UE con el Reino Unido, Canadá y “de modo muy especial” con Ucrania.
Los europarlamentarios reclaman la rápida aceptación por la UE del paquete legislativo “ómnibus” de “preparación en materia de defensa”, que lanzó el año pasado la Comisión y que prevé acelerar las inversiones y la producción en ese ámbito.
También proponen la creación de un mercado unificado para el material bélico, dar prioridad a los fabricantes europeos de armamento y mejorar la “interoperabilidad” de los distintos ejércitos nacionales.
El objetivo es una Unión Europea de Defensa, que permita la toma conjunta de decisiones, estructuras de mando integradas y la creación de una fuerza de intervención rápida, algo por lo que hace tiempo que luchan muchos estrategas alemanes.
El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, realizó este lunes una visita no anunciada a Kiev con el objetivo, según explicó, de estrechar la cooperación bilateral en el sector militar.
“Alemania y Ucrania son socios estratégicos que se beneficiarán de esa colaboración”, afirmó el político socialdemócrata, que habló de la fabricación conjunta de drones de última generación, capaces de golpear objetivos a gran distancia, lo que sólo puede significar muy en el interior de Rusia.
En Moscú se siguen atentamente, los actuales esfuerzos por militarizar la UE, incluida la ambición del Gobierno de Berlín de dotar a Alemania del más potente ejército convencional del continente europeo.
Y así, el presidente del partido gubernamental Rusia Unida y vicepresidente de su Consejo de Seguridad, Dmitri Medvédev, advirtió recientemente del peligro que supone la conversión de la UE en una alianza militar “histéricamente rusófoba”, que podría ser incluso “más peligrosa que la OTAN” .