Los verdaderos Estados canallas - por Joaquín Rábago
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Los verdaderos Estados canallas
Joaquín Rábago
Un asesor de seguridad nacional del presidente demócrata Bill Clinton fue quien acuñó el concepto “Estados canallas” para aplicarlo a países como Corea del Norte, Irán o cualquier otro que desafiara a Washington.
Pero es calificativo que merecen más bien los propios Estados Unidos y su principal aliado de Oriente Medio, Israel, ambos Estados terroristas por antonomasia, como no se cansan de demostrarle al mundo.
No pueden calificarse sino de “terrorismo de Estado” tanto los ataques no provocados de ambos países contra Irán como el último perpetrado por Israel con conocimiento previo de Washington contra la soberanía e integridad territorial de Qatar.
Se trataba en este último ataque de decapitar a la dirección de Hamás, a la que se había engañado con unas negociaciones para tratar del alto el fuego en Gaza en la capital qatarí.
Por un auténtico milagro, el líder de su buró político y principal negociador, Jalil al-Hayya escapó al atentado. No así un hijo suyo y otras personas, entre ellas un guardia de seguridad qatarí.
Se dice que los reunidos habían dejado sus teléfonos móviles en la sala donde estaban analizando las condiciones del alto el fuego presentadas por Washington para ir a rezar a otro lugar, y eso es lo que los salvó.
Sin que pareciera importarle lo más mínimo que el Ejército israelí hubiese atacado la capital de otro país aliado de EEUU, el ministro israelí de la Guerra, le repugna a uno llamarle “de Defensa”, dijo que “el largo mano de Israel perseguirá a sus enemigos dondequiera se encuentren”.
Y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cad vez más inverosímil aspirante al Nobel de la Paz, al tiempo que negaba hipócritamente algo tan evidente como la complicidad de su Gobierno en aquel atentado, afirmó que “la eliminación de Hamás” era en todo caso un “objetivo siempre deseable”.
Por su parte, el genocida primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, alabó a los pilotos israelíes que habían llevado a cabo el ataque terrorista así como al servicio interior de inteligencia Shin Bet y dijo que el bombardeo en Doha había “impresionado al mundo entero”.
Y si esta vez habían logrado escapar los líderes de Hamás, no ocurrirá la próxima vez, como aseguró el embajador israelí Yechiel Leiter a la emisora favorita de Trump, Fox News.
El primer ministro del país agredido, Mohammed bin Abd Al-Rahman Al Thani, no pudo hacer otra cosa que calificar lo ocurrido de “terrorismo de Estado” y al país ejecutor, de “Estado canalla”.
Habló al mismo tiempo de “un momento decisivo” y reclamó “una acción decisiva de toda la región”, algo que difícilmente va a ocurrir porque los gobiernos árabes más que aliados son vasallos de Washington.
Las repercusiones mediáticas del atentado se vieron en cualquier caso ensombrecidas, al menos en Alemania, donde escribo, por las fuertes condenas al Kremlin por los misiles rusos que violaron el espacio aéreo polaco.