
Un valioso texto de Francisco J. Leira-Castiñeira en PÚBLICO, sobre como avanza de nuevo el mensaje perverso, igual al de los nazis, fascistas y franquistas. Como si no pasara nada. Lo señala el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado
La teórica política judío-alemana Hannah Arendt en su libro “Eichmann en Jerusalén”, subtitulado “Un informe sobre la banalidad del mal” hace un análisis del nazi Eichmann desvestido de su vitola de criminal de guerra y visto tan sólo como “individuo unidimensional”.
Atención a esta analogía que hace, desde PUBLISCOPIA, Alberto Vila. El artículo, apoyándose en las célebres tesis de Hannah Arendt, compara los crímenes del nazismo con la corrupción. Parece una osada asociación, pero no. Atendiendo a las consecuencias, tan letal y cruel es la corrupción como otras agresiones contra la humanidad que se presentan como más terroríficos.