Firmas
El hombre que cayó del cielo - por Rafa Dorta
Recibo de nuevo con alegría en La casa de mi tía a rafa Dorta, que llevaba un tiempo perdido. Y vuelve con este espléndido canto en prosa a la esperanza. Y una buena cachetadaa quienes se quedan solamente con la apariencia de las cosas, sin profundizar en el sentido que transmiten. Después de leer a Rafa, el salto de Félix Baungartner adquiere una nueva dimensión. Mucho más allá del mero brinquito, como lo hantratado los medios convencionales.

