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miércoles, 22 de mayo de 2024 10:00h.
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Economía

Un sistema depredador, frente a un espejo, Rosa M. Tristán, en PÚBLICO

 

FRASE TRISTÁN

Pues sí. Del 15 al 17 de noviembre se celebró en Córdoba la XI Universidad Verde,  organizada por la Green European Foundation, la Fundación EQUO y la Universidad de Córdoba, que La casa de mi tía publicitó con ardor y sobre la que José Larios publicó en DIARIO 16, un memorable artículo que también fue comentado por estos cuartos de La casa.  Ahora tenemos una descripción de lo sucedido en esa XI Universidad Verde, en este recomendable reportaje de Rosa M. Tristán, que señalan en PÚBLICO, Cuca Hernández, Ricardo Zaldívar y Francisco Morote, de Attac, tanto ella como ellos. Como en el acontecimiento tuvo presencia Lourdes Lucía, también de Attac, aunque en el texto se colara un gazapillo con el nombre, a mí me priva hacerlo constar aquí. Pero lo más importante es que se suceden los foros de gente que sabe del tema, alertando de que este planeta está dejando de ser habitable, por la desgracia del neoliberalismo, el capitalismo ecocida, como siempre lo califica Morote.  Y, a pesar de que en todos los foros se plantean soluciones que abren un resquicio a la esperanza, como dice Tristán, no es menos cierto que se hace difícil creer que esta gente descerebrada que pone el beneficio por delante de la vida, propia y ajena, hagan caso a las advertencias.

Economía

Inditex y el escándalo de la explotación de refugiados sirios en TAurquía. Amancio Ortega, un depredador sin escrúpulos (Carlos Tena)

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Me uno a la denuncia y queja que formula EL BLOG DEL VIEJO TOPO y que Carlos Tena reproduce en su página, y que recomienda mi amiga invisible Colometa. El Caso de Amancio Ortega es un nítido ejemplo de la opresión neoliberal. Una fortuna ingente, la primera del mundo, sostenida, como la mayoría de esas grandes acumulaciones de dinero, por el abuso de la gente pobre, condenada a la miseria. De la misma manera que me sumo al rechazo a los elogios, vengan de dónde vengan, a este paradigma del atropello empresarial. No hay que olvidarlo, ni dejar de insistir: De las fortunas de esta gente maldita vienen las desgracias de la gente pobre.