La esclavitud que no se publica (Alberto Vila)
En EL DIARIO FÉNIX, Alberto Vila nos recuerda que la agresión del neoliberalismo no se limita a los países europeos. Que la maldad de las grandes empresas, que condena al paro y la miseria a grandes masas en los pueblos del mundo desarrollado, somete directamente a la esclavitud laboral a muchos otros pueblos, por todo el planeta, con especial saña en el trabajo infantil.

No es tan solo por las sucesivas reformas laborales –que por cierto han sido varias y con gobiernos de los dos colores del turnismo-, ni siquiera tan solo por los más de 6.500.000 paradas y parados. Es porqué las mentes y los espíritus de muchas personas, dirigentes, sindicalistas, políticos y activistas están resignados. No digamos población abrumada por un futuro incierto y un presente peor, sin prestación alguna, sin poder pagar luz o el agua o sin poder seguir dando estudios a sus hijos.
La noticia hay que leerla varias veces, porque la primera, o la segunda, cree uno haberla entendido mal. Pero es lo que ha pasado. Moritz Erhard, un becario alemán, en el BANK OF AMÉRICA de Londrés, obligado a trabajar durante 72 horas seguidad, murió al llegar a su alojamiento.
La organización sindical califica la eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos, que se hará efectiva el 8 de julio, como un grave empobrecimiento de las relaciones laborales
