
Sin intentar menospreciar las desventuras que sufre el pueblo gaditano por causa, del turismo,en el fondo que las del pueblo canario, mucho turista, mucho destrozo y ningún beneficio para la gente, vean que en Cádiz, como en el resto del reino de Felipe el último, el turismo puede llegar en coche, en tren o en un vuelo relativamente corto. Pero en Canarias, encima de las mismas desventuras, añadimos las del deterioro ambiental generado por 32 millones de vuelos de largo recorrido y del transporte de los miles de millones de toneladas de mercancías, porque estos botarates que dirigen la política y las empresas alimentan al turismo con productos importados, que son -dicen- más baratos, más la colosal cantidad de combustibles fósiles, porque no haya manera de que se genere la energía con tecnologías limpias. De manera que al memorial de agravios que con tanta razón detalla Jesús Ruiz López desde DIARIO 16, en canarias podemos añadir un par más de ellos. En definitiva, lo que hay que constatar es que todos los pueblos de este estado de derecha español gritamos que el turismo masivo solamente ha servido para enriquecer a unos cuantos bergantes que han comerciado con nuestros patrimonios naturales y culturales y con nuestro trabajo.

Felo Batista llama la atención sobre este razonado artículo de Ramón Cotarelo en su PALINURO; uno más de los miles de análisis que suscita la fogalera armada por el pueblo catalán. Empieza Ramón por recordar la absoluta ausencia moral del "bloque tripartito nacional-español" para reclamar el sometimiento a la ley, Tanto el uso de la violencia policial desalmada como la desfachatez con que esos partidos se saltan las leyes cuando les conviene, les impiden exigir a otros el cumplimiento de unas leyes que son, además, arbitrarias. De ahí pasa el artículo a reflexionar sobre la evolución de eso que llama "el juego de la gallina", el enfrentamiento entre dos, a ver quién se parta antes. Y esa es la cuestión, haga lo que haga el poder centralista imperial español para meter a camino a Cataluña, es posible que reduzca a las actuales cabezas visibles, a base de entalegamientos y despojo vía multas de sus patrimonios. Pero lo único que hará con eso es meterle más candela a la fogalera de la exasperación popular.
... dícese del desinquieto, que no para la pata, y se pasa el día de un lugar para otro, sin sentar cabeza, como buscando sin saber qué.

Demasiada gente defiende a la exduquesa
Aunque ya esté todo dicho sobre la palmaria protección que gobierno y poder judicial de este estado de derecha están aplicando a la hermana del jefe del estado a título de rey, no podemos dejar de repetirlo. Porque esta vergüenza tampoco se puede dejar pasar. Por encima del cabreo y del asco, hay que mantener la denuncia. Me llama la atención este estupendo artículo de Javier Pérez de Albeniz en CUARTO PODER, donde se hace una molesta -para la gente sinvergüenza, claro- comparación, entre las doctrinas "Botín" y " gallina".