Pouria Amirshashi: Hollande y Valls han validado las ideas de la extrema derecha

A Pouria Amirshashi, diputado frances, le hace François Ralle Andreoli una extraordinaria entrevista que, en traducción de Amanda Andrades, publica CTXT CINREXTO Y ACCIÓN y que recomienda, con mucha razón, Antonio Aguado. Lo primero que yo, Chema Tante, diré, es que la entradilla de la entrevista marra de veras: Pouria Amirshashi no es "exsocialista". El que ha dejado de ser socialista es el partido que ha abandonado el diputado, por mucho que se llame "Partido Socialista". Es el mismo tenebroso fenómeno que ha pasado en otros andurriales, con esos partidos que se llaman "socialista y obrero", o "socialista canario" cuando ya no son, ni unas cosas, ni las otras. Salvo este detallito, no banal, la entrevista certifica que acullá, como allá y acá, el socialismo oficial ha desertado de sus ideas. Poco hay, de Hollande o Valls, a Susana o Felipe. Por doquier, los y las sedicentes socialistas se están pasando al fascismo. Pouria Amirshashi relata como las nuevas iniciativas, aunque sea desde el pragmatismo, son muchio más socialistas que quienes se las echan de ello. Y pide paciencia.


Aunque algunos sectores de la izquierda no se lo reconozcan, lo cierto es que Hollande marcha adelante, en la recuperación del sentido común político. Por supuesto que yo preferiría ver a Mélenchon en El Elíseo. Pero, mientras tanto, me conformo con lo que hay. Es mejor ver a Hollande con un discurso de sostenibilidad, proyectando cerrar nucleares y rechazando el gas de esquisto, que ver a Sarkozy alíado con Merkel en su proyecto ulatraliberal.
EL PAÍS dedica su editorial principal a comentar las acciones de Hollande. Aunque a mucha gente de izquierda no le gusta del todo lo que hace Hollande, hay que recordar una vez más que la política es el arte de los posible. Claro que yo prefeririá que fuera Jean-Luc Mélenchon y sus tesis quienes gobernaran Francia. Pero eso no ocurre y, dentro de lo malo, lo menos malo. Por lo menos, Hollande pretende que la carga de esta llamada crisis las pague todo el mundo de manera equitativamente acorde con las posibilidades de cada quien. Y habla siempre de reactivar la economía.

