
Entrevista de EUROPA PRESS a Castells, ministro de Univer4sidades. Lo difunde/ PÚBLICO. Y yo, Chema Tante, le digo a Castells que tiene mucha razón. Pero que lo que dice ya era aplicable antes de internet, desde que han existido los libros. Porque también tenía razón yo, hace muchos, muchos años, cuando le decía a las bestias jesuíticas preconciliares eso mismo. Que para qué tenía que aprenderme de memoria yo algo que ya estaba a mi alcance al abrir un libro. Que lo que necesitaba yo era que me enseñaran a buscar la información y a manejarla, a razonarla. Ese ha sido el mal supremo de la educación en el Imperio Español durante siglos. Han obligado a meterse en la cabeza el conocimiento, al pie de la letra. Había que repetirlo exactamente igual a lo que aparecía en el texto. No permiten a la gente ni decirlo con sus propias palabras. Y anatema contra quien osara discutir algún concepto, por razonable que fuera. Han formado centenares de generaciones de loros, incapaces de razonar. Y esos loros y loras siguen gobernando y dirigiendo empresas, con sus flamantes títulos colgados de la pared, pero si un cerebro que piense.

Rosa Miriam Elizalde y Ángel Guerra Cabrera en LA JORNADA, escriben sendos testos muy atinadamente seleccionados y asociados por Francisco Morote, de Attac Canarias. Y yo, Chema Tante, agrego que Eliozalde y Guerra nos traen varios puntos interesantes de reflexión. Por una parte, la constante agresión a Cuba por parte del imperio USA. Mejor dicho, agresión al pueblo cubano, por parte de la oligarquía del imperio USA. Porque esto no va de gobierno contra gobierno, sino de otra faceta de la lucha de clases. Y, por el otor, hay que pensar, y el documental citado por Guerra, de Javier Gómez Sánchez abunda en el tema, en la manera en que esa misma lucha de clases se desarrolla en otro campo de batalla, Internet y las redes sociales. Un espacio que puede ser de libertad, pero que está colonizado por el poder del dinero de la oligarquía. La casa de mi tía, como otros medios revoltosos, son buen ejemplo. Nos dejan -más o menos- gritar, pero nos acogotan, nos acorralan por todos los flancos. Empezando por el económico, siguiendo por la presión personal.
Otro día que es imposible actualizar La casa de mi tía. Mis disculpas
Al poner en un conocido buscador la premisa “silbo gomero”, este sugiere páginas que, a su vez, contienen enlaces a contenidos pornográficos.
Por interrupción inesperada del servicio de internet, la edición de este jueves 11 de febrero no pudo ejecutarse con normalidad. Bastante que lo siento. Y muchas gracias a MOVISTAR, que dejó a una parte de La Pâlma sin conexión a la red, pero seguro que, por supuesto, facturará religiosamente y con toda eficacia ese servicio completo. Gracias por confiar en MOVISTAR, dicen,
La organización política anuncia un principio de acuerdo con los nacionalistas que mañana podría quedar cerrado en lo programático