Tres tareas para el nacionalismo canario (Edmundo Ventura en TAMAIMOS)

Cuánto me priva -y me enzurrona, al mismo tiempo- el tema que ha escogido esta vez Edmundo Ventura para su artículo en TAMAIMOS. Porque no es ninguna bobería la desgracia que sufre una nación llena de gente que se llena la boca con el dichoso termino del nacionalismo, pero luego se queda en eso, nada más que en la palabra. Y conste que no hablo de la insalla, también numerosa, que utiliza el nacionalismo como mendaz resorte político. Me estoy refiriendo a tanta gente que es verdad que siente su identidad canaria pero que luego no se toma el menor esfuerzo por defenderla. Y, por si alguien no lo ha asumido, diré que es fácil: Edmundo aporta en media docena de párrafos lo que que hay que hacer.





En CANARIAS 7, un interesante artículo fruto del afán documentalista y el rigor analítico de Enrique Bethencourt, sobre los nacionalismos en el estado español. Bethencourt preconiza un "Un nacionalismo moderno, acogedor, social, medioambiental, democrático, participativo, impulsor de la igualdad, europeísta, abierto al mundo, mestizo y autonomista radical." como vía de la solución a muchos de los problemas canarios.

Espléndido artículo de Juan García Luján en TAMAIMOS sobre el vergonzante papel que está jugando el nacionalismo oficial canario, precisamente a los ciento cincuenta años de Secundino Delgado, en relación con el levantamiento popular soberanista catalán. Y conste que digo el nacionalismo oficial, porque los heroicos partidos que mantienen en alto la bandera del soberanismo sí se han definido en favor del Procés. Dice Juan que con la lectura de las declaraciones estatutarias de CC y de NC cabría esperar de ambos partidos un apoyo a las reivindicaciones catalanas, pero al realidad es contraria. Al punto de que la propia Ana Oramas larga en los medios de manera absolutamente impropia de quien se declara nacionalista. Y remata el valsequillero su texto con la acusación a CC por el mantenimiento del honor al opresor Weyler.