Firmas

Yo siempre me pregunto qué come o bebe este hombra, para alimentar su fecunda imaginación, siempre, además tan anclada en la dura realidad. Padylla, en LA OPINIÓN y LA PROVINCIA publica esta descuajeringante viñeta cachondeándose del genuflexo Clavijo y su extravagante concepto del nacionalismo.

Como toda ideología política el nacionalismo puede ser interpretado o reinterpretado para dar satisfacción a quienes hacen uso de él. Con el socialismo, liberalismo, conservadurismo, fascismo, anarquismo o comunismo ocurre lo mismo. El abanico de opciones es casi tan amplio como los intereses de clase o grupo que quiera defenderse, o de las tendencias que lo forman.
Certero análisis que hace Ángel Rivero en su sitio EN CANARIAS, sobre la diferencia entre llamarse nacionalista y serlo. Sin olvidar el oportunismo paulinar de quien aprovecha la ocasión para intentar erigirse en campeón del irredentismo nacional canario.