
José Antonio Gómez en DIARIO 16 informa sobre esta iniciativa. Sobre la Consulta del 14 de mayo Monarquía República, Lo señala el coherente veterano militantes socialista Antonio Aguado. Y yo, Chema Tante, agrego que La casa de mi tía seguirá aportando detalles

Marcos López en DIARIO 16 advierte de otra de las terribles consecuencias, en tanto no nos destruyamos completamente. Los estados, empobrecidos por el saqueo de las oligarquías no podrán atender las creciente demandas de ls víctimas de las catástrofes climáticas. Una guerra sin armas.
El residente en Viena Bruno Perera expone en LA VOZ LIBERAL DE LANZAROTE esta demostración (me temo que esa no era la intención de Bruno) de la grosera manera en que la Constitución del estado español vulnera los derechos de las minorías. Como demuestra Perera, la Constitución exige la aprobación de la gente de todo el estado para cuestiones que atañen a la población de una parte. Es decir que pone en manos del resto de los pueblos que sufrimos en este estado de derecha. el destino e intereses de una parte. Yo, Chema Tante, rechazo que sobre la conveniencia de Canarias decida gente de otros sitios, de la misma manera que creo que las canarias y canarios, como el resto de poblaciones del estado, no tenemos nada que decir sobre lo que atañe al pueblo catalán. Y como la Constitución heredada del franquismo dice lo contrario, está claro que esta Constitución no es democrática, vulnera el derecho de autodeterminación consagrado por la Carta de Naciones Unidas y debe sustituirse por otra que recupere al fin el hilo democrático truncado entre 1936 y 1939 por la felonía franquista. Y desde luego, debo decir que el titular que le ha puesto Bruno a su nota es claramente provocadora. No sé si es lo que desea, pero ya le digo a Bruno que los catalanes y las catalanas no van a armar ninguna guerra, eso es cosa de los imperiales, y, en todo caso, no sería una guerra civil.



Alfredo Jalife-Rahme comenta, en este artículo que señala en el mexicano LA JORNADA Francisco Morte, de ATTAC Canarias, los forcejeos por la dominación monetaria mundial. Rusia y China se resisten a aceptar la hegmonía del dólar USA. Pero lo hacen con prudencia, porque "cuando China y Rusia pongan sobre la mesa sus cuantiosas reservas de oro, que significará la sepultura del dólar."