
Aterrador artículo de Gustavo Duch, en REBELIÓN, BIODIVERSIDADLA y en su web PALABRE-ANDO. Bien dice Federico Aguilera Klink, al señalar el texto: "Terminaremos comiendo chips", y no papas chips, precisamente. Y yo, Chema Tante, insisto en la desesperación de formar parte de ese reducido grupo de personas que advertimos de la estupidez de unas sociedades que se deslumbran ante la fastuosidad de una pretendida modernidad, unos adelantos tecnológicos que están aniquilando a la Humanidad. Esa historia taiwanesa de eliminar el riego agrícola para garantizar el agua a una producción de componentes electrónicos, es una historia de terror. A mí ne recuerda lo que se ha hecho en Canarias, donde se ha matado de sed al sector primario, para que unos millones de chonis puedan ducharse y defecar, por unos cuantos misérrimos euros que, encima, van a parar a manos marichalares.