CANARIAS: Therese, Claudia... un cuento escolar - por Rafael Juan Rodríguez Marrero
CANARIAS: Therese, Claudia... un cuento escolar
Rafael Juan Rodríguez Marrero
Docente jubilado
Marzo 2026
Vino la borrasca Therese y en Canarias su Gobierno ha declarado el estado de alerta. Lo que, entre otras consecuencias, ha llevado a la paralización de las clases presenciales en los centros educativos durante el viernes, día 20 de marzo.
En situaciones como esta, las direcciones de los centros escolares reciben instrucciones de Inspección Educativa y las transmiten al profesorado que, ese día -al igual que el alumnado- no acudirá al centro educativo.
La alerta por motivos climáticos se vuelve alarma: las familias (supongo que las agrupadas en tono a las federaciones de AMPAS en Canarias; las restantes, otras preocupaciones muestran, si bien eso de que les atiendan y guarden a sus hijas e hijos no es cosa poco relevante) se quejan de que el profesorado no emplea las plataformas on-line como debieran: no termina de funcionar esta modalidad de enseñanza.
El profesorado (los que tienen algunos años de experiencia) recuerdan los tiempos de pandemia; aquellos no tan lejanos, en que se nos enseñó a marchas forzadas cómo era eso del funcionamiento del EVAGD, del Campus, del Pincel Ekade Web,…
Ese profesorado deberá cumplir las instrucciones que, procedentes de Inspección, llegan a través de las direcciones escolares. Tendrán que mostrar ahora de manera conveniente (mediante captura de pantallas u otras herramientas) haber interaccionado, efectivamente, con el alumnado durante el horario lectivo. Lo señalarán a la dirección del centro educativo y esta lo replicará a Inspección (si es que desde ahí aún siguen preocupados por el evento, léase, la alarma y los contratiempos que genera).
En realidad, Inspección sólo intermedia, entre otras, porque poco hace... o le dejan hacer. Si bien, muchos son quienes señalan que lo mejor que podrían sería eso: no hacer; dejar en paz a directores/directoras para que estos, a su vez, no sean tan tikis mikis incordiando al profesorado por aquello de “que viene Inspección” y/o “las normas están para cumplirse”.
Por su parte la plataforma (fría, supuestamente impersonal) que debiera garantizar la continuidad educativa en estos momentos de excepción, parece, vuelve a mostrase no del todo operativa; funciona pero según el momento y al ritmo que le apetece.
No deja de resultar ¿gracioso? que una Consejería como la de Educación, que no cumple financieramente con lo establecido en la Ley Canaria de Educación, se muestre tan preocupada por la formación de nuestra “chiquillería”. Una Consejería alejada (como viene siendo habitual) de los reales problemas socio-educativos y vitales que afectan a nuestra gente joven quienes no encuentran un mundo en el que desarrollarse de manera autónoma al tiempo que carecen de herramientas para interpretar las situaciones por las cuales atraviesa.
¡Y mira por dónde! Esas deficiencias procedimentales -advierten diversos expertos- se deben en gran medida a la inadaptación que aún sentimos ante la sociedad-red; a las plataformas, los dispositivos telemáticos y las app que nos despistan, nos individualizan y nos alienan. Que no nos dan tiempo para la reflexión y el diálogo sereno. Dos herramientas estas sin duda claves para un saludable aprendizaje.
Bien podría ordenar la Consejería a sus Inspectoras/es para que instruyeran a las direcciones de los centros al objeto de sugerir al profesorado que, en días como estos en donde el clima se torna caprichoso, seamos capaces de disfrutarlos; y bien haría el profesorado en sugerir lo propio a su alumnado.
¡Que la educación no se pierde por tener algún día climatológicamente inquieto!
P.D.: Ya vivimos una situación parecida con Claudia, una borrasca atlántica de importante tamaño que nos acompañó en noviembre de 2025, y que motivó la suspensión de las clases presenciales en los centros educativos durante el jueves, 13 de noviembre.
Lo que he expuesto en los párrafos anteriores son reflexiones que hice en aquellos momentos; para describir aspectos de la situación actual lo escrito para Claudia vale también, creo honestamente, para Therese.
Rafael Rodríguez Marrero. Docente jubilado. Marzo 2026