UNIÓN EUROPEA: Es de noche, pero en Bruselas tratan de convencernos de que es de día - por Joaquín Rábago
UNIÓN EUROPEA:
Es de noche, pero en Bruselas tratan de convencernos de que es de día
Joaquín Rábago
El cinismo de algunos políticos europeos parece no tener límites, como demuestran las explicaciones dadas por el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, para justificar la inmovilización permanente de los activos rusos en la EU.
Según el político letón, esa medida, que se proponen aprobar definitivamente esta semana los líderes de la UE recurriendo a “poderes de emergencia” para sortear el seguro veto de Hungría, es jurídicamente impecable por lo que la querella que ha presentado Moscú “carece de fundamento”.
“Ya esperábamos que Moscú iniciara un procedimiento legal especulativo para impedir a la Unión Europea hacer respetar el derecho internacional, obligando a Rusia a compensar a Ucrania por los daños” infligidos en la guerra, dijo Dombrovskis.
De esa forma, el comisario europeo aludía a la idea de los europeos de que Rusia tendrá que pagar “reparaciones” a Ucrania, una vez acabado el conflicto.
Uno siempre ha creído, y así está documentado por la historia, que es el país que pierde una guerra, como ocurrió con Alemania y Japón en 1945, y no quien la gana, como parece que será Rusia, el obligado a esas “reparaciones”.
Pero no importa, no es la primera vez que, aunque sea de noche, Bruselas trata de convencernos de que es de día.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y sus aliados europeos quieren que Rusia pague hasta el último céntimo por los daños infligidos a Ucrania, y los activos rusos son el instrumento al que se agarran.
Hay quien calcula que los daños causados por Rusia al país vecino en los ya cerca de cuatro años de guerra equivalen a unos a 500.000 millones de euros, de modo que si quisiese que le devolvieran sus 250.000 millones depositados en Euroclear y diversos bancos europeos, habría de pagar a Kiev esa otra cantidad, es decir el doble.
¿Le encuentra alguien a esto, al menos fuera de Bruselas, algún sentido? No es extraño que el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y su homólogo belga, Bart de Wever, hayan criticado la medida que quiere tomar el Consejo Europeo.
Orbán incluso acusa a tres alemanes de ser los principales instigadores del plan: la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, el canciller federal, Friedrich Merz y el presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber.
Dombrovskis dice que se darán seguridades a Euroclear y demás institutos financieros europeos de que estarán plenamente protegidos frente a las represalias legales que pueda tomar Moscú mediante el recurso -¿cómo no?- a la apropiación de los activos rusos.
Pero sucede que la UE quiere utilizar al mismo tiempo esos activos como colateral del crédito que otorgará a Kiev para que pueda continuar la guerra durante al menos dos años más, lo que parece contradictorio.
No importa. Según Dombrovskis, si finalmente los jefes de Estado y de Gobierno aprueban la medida que ya votaron antes los embajadores de los Veintisiete, pese a las pegas del húngaro y los de otros tres países, se habrá creado un nuevo mecanismo para resolver las disputas interestatales.
Y si Rusia decidiese tomar represalias contra Euroclear, el depositario central de valores con sede en Bruselas donde está el grueso de activos rusos, la UE le compensaría por la cantidad de que se tratase echando también mano del dinero ruso. Como se ve, todo perfectamente legal.