Buscar
jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

PANAMÁ: Crónicas de la dignidad inquebrantable - por Gilberto ”Cholo” García

Sin título
Jorge E. Macías Jaramillo destaca y complementa este artículo

PANAMÁ:

Crónicas de la dignidad inquebrantable

Gilberto ”Cholo” García

 Integrante del Colectivo Bayano

 

 

https://bayanodigital.com/cronicas-de-la-dignidad-inquebrantable/

 

PANAMÁ Foto Rogelio Figueroa AFP GETTY IMAGES

Marcha en las calles. (Foto: Rogelio Figueroa / AFP / Getty Images)

 

La lucha del pueblo panameño:

Desde las entrañas del tiempo, mucho antes de que el istmo viese nacer la República en 1903, una sombra se extendía sobre la tierra: el espectro de una oligarquía que intentaba ahogar los anhelos de dignidad y soberanía del pueblo panameño.

Heredera de estructuras coloniales y forjada en la complicidad con intereses foráneos, esa minoría ha tejido su poder sobre la explotación, el despojo y la entrega de lo que por derecho pertenece a todos los panameños y panameñas.

 

No hubo un nacimiento libre en 1903:

El parto de la República fue manipulado para que pudiese prosperar la ambición de unos pocos deseosos de pactar con el naciente imperio del Norte. Así fue como los apátridas hipotecaron el primer aliento de una nación que anhelaba el ejercicio de la soberanía verdadera.

El Canal de Panamá, símbolo de unión mundial, se convirtió en cicatriz de división interna y en botín de una élite que medró a su sombra, mientras las mayorías veían pasar las riquezas como agua entre las manos. La dignidad fue negada desde la cuna misma de la nación.

 

Pero el pueblo panameño, tejido con la fibra resistente del guayacán y determinación de los ríos que bajan de la cordillera, jamás se resignó a vivir como esclavo. Su historia es un largo, doloroso y heroico peregrinaje para alcanzar una vida digna.

Como dice el himno del Colegio Abel Bravo: ”De la patria seremos antorchas”.

Los gremios magisteriales:

Voz de la preclara conciencia docente ante las aulas desvencijadas, en procura de no sólo salarios justos, sino de la educación de calidad que es derecho y semilla del futuro. Los educadores han enfrentado el desdén y la represión. Sus huelgas son lecciones vivas de resistencia y heroísmo.

Los sindicatos:

Columna vertebral de los trabajadores, desde los puertos vibrantes hasta las plantaciones lejanas. Defienden el pan ganado con sudor ante la voracidad patronal y los procedimientos que buscan desarmar su fuerza colectiva sindical.

 

Los estudiantes:

Juventud impetuosa, heredera de las gestas populares del 58, 59 y 64. En las calles agitadas, sus consignas pintan el futuro que exigen, un mañana sin deudas asfixiantes, con universidad pública fuerte y oportunidades de trabajo decente.

 

Los profesionales honestos:

Ingenieros, médicos, abogados, enfermeras y todo aquel que con esfuerzos y dedicación ha podido educarse. Desde las trincheras, se niegan al silencio cómplice, denuncian la corrupción que carcome los recursos públicos y exigen un ejercicio ético del conocimiento a favor del desarrollo humano.

 

Los pueblos originarios:

Desde las alturas de Chiriquí hasta las profundidades de la selva darienita, los pueblos originarios elevan su voz. Los Naso, Ngäbe-Buglé, Guna y Emberá-Wounaan responden en defensa de la dignidad nacional. Como guardianes ancestrales de la tierra, su lucha es contra el despojo de sus territorios, contra las hidroeléctricas voraces (como la amenaza que representa el proyectado embalse de río Indio) y contra los megaproyectos mineros que envenenan los afluentes. Su resistencia está inspirada en la defensa de la vida misma.

 

Los ambientalistas:

Voces que claman en el desierto contra la codicia, defendiendo los bosques, los manglares, los océanos y el derecho de acceso al agua limpia. Esas mismas voces advierten sobre el ecocidio provocado por la minería a cielo abierto, que atenta contra la rica biodiversidad y la salud de generaciones.

 

Los jóvenes:

Con la mirada lúcida ven el despojo del porvenir de las nuevas generaciones. Se movilizan contra la precarización y a favor de la vivienda digna y un ambiente sano. De hecho, rechazan la entrega descarada de la soberanía nacional a potencias extranjeras. En el corazón de esta crónica, resalta el mármol sagrado de los que ofrendaron su vida:

 

Los caídos en las calles:

Los héroes populares están presentes en las marchas, en las protestas, en la defensa silenciosa de las tierras colectivas. La sangre de los mártires, reconocida como el abono del que brota la esperanza, ha sido derramada desde el  Incidente de la Tajada de Sandía (1856) hasta las recientes luchas en defensa de la seguridad social. Su sacrificio es el juramento que renueva la contienda cada amanecer.

Sin duda, las manifestaciones seguirán en este país mientras se niegue el derecho a una vida plena, a la tierra, al agua limpia, al trabajo digno, a la educación liberadora, a la soberanía verdadera. Seguirán porque el pueblo tiene un fuere anhelo de justicia y lleva tatuada en el alma una verdad indestructible: ”la dignidad no se mendiga, se conquista”. Y, aunque cueste siglos de sacrificios, ese es el único destino posible para un pueblo que se niega a postrarse.

Desde el Caribe hasta el Pacífico, desde la cordillera hasta el mar, la resistencia organizada es el pulso de la patria verdadera.

En Panamá se libra una lucha por la vida digna para todos.

GILBERTO CHOLO GARCÍA
GILBERTO CHOLO GARCÍA
BAYANO DIGITAL La casa de mi tía reproduce por el alto interés del contenido, según los principios de Uso Justo de la UE
 La casa de mi tía reproduce por el alto interés del contenido, según los principios de Uso Justo de la UE

 

Aportación bibliográfica por  Jorge E. Macías Jaramillo.

“Considero fundamental aclarar para entender y aplicar  el principio de Dignidad Humana aceptado por todos los países según los Derechos Humanos Universales de la ONU.

 

ONU  Declaración de los Derechos humanos

Artículo 1: Libres e iguales en dignidad..

Artículo 1: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

 

La Declaración Universal de Derechos Humanos firmada en 1948 es, obviamente, un documento sobre los derechos humanos. Entonces, ¿por qué se enumera la dignidad antes que los derechos en el Artículo 1?

 

La dignidad es la base de todos los derechos humanos. Los seres humanos tienen derechos que deben ser tratados con sumo cuidado, precisamente porque cada uno posee un valor intrínseco. El ex Alto Comisionado de derechos humanos de la ONU, Zeid Ra'ad Al Hussein, llamó a estas palabras de apertura "tal vez las más bellas y resonantes de cualquier acuerdo internacional". Según Zeid, estas palabras subrayan que "los derechos humanos no son una recompensa por el buen comportamiento", si no el derecho de todas las personas en todo momento y en todos los lugares.

 

En 1948, y en respuesta al horror de las dos guerras mundiales, la comunidad internacional pensó que era importante enfatizar el concepto de la dignidad humana en las primeras palabras de este innovador documento, subrayando un término que ya estaba destacado en la línea de apertura del Preámbulo de la DUDH, así como en la Carta que fundó las Naciones Unidas hacía tres años antes.

 

Mary Robinson, ex Alta Comisionada de derechos humanos, considera la dignidad como "un sentido interno de autoestima", un concepto que "evoca una empatía con el otro y nos conecta unos con otros" y que también da cabida a nuevas interpretaciones de los derechos humanos. Como bien dice Robinson, "en nuestro mundo interconectado, la empatía debe expandirse para abordar las grandes desigualdades que generan problemas de justicia".

 El artículo 1 establece la igualdad como el tema general de la Declaración, uno de los cuales ha sido la base para la elaboración de derechos para muchas personas, incluidas las minorías, los pueblos indígenas y las personas con discapacidad. Cuando el artículo 1 expresa la igualdad como algo positivo, el artículo 2, estrechamente vinculado, establece una prohibición que prohíbe una larga lista de tipos de discriminación.

La dignidad (una palabra que aparece cinco veces en la Declaración) es, por un lado, un argumento irrefutable y, por el otro, un concepto ambiguo, que no siempre se traduce fácilmente en legislación. Aun así, al menos quince países europeos, Canadá, Israel y Sudáfrica (entre otros), invocan explícitamente este principio en sus constituciones. …

Fuente    https://news.un.org/es/story/2018/11/1445521

¿Qué es la dignidad desde el punto de vista filosófico?

La dignidad es una atribución propia de todo ser humano, no en tanto que individuo de la especie humana, sino en tanto que miembro de la comunidad de seres morales. La dignidad es una instancia moral que distingue al ser humano de los animales "y lo ennoblece ante todas las demás criaturas.

https://www.google.com/search?q=dignidad+segun+diccionario+de+Ferratera+Moran&rlz=1C1CHBD_esMX815MX815&oq=dignidad+segun+diccionario+de+Ferratera+Moran&aqs=chrome..69i57j0i512i546l3j0i751l2.33942j0j7&sourceid=chrome&ie=UTF-8

 

Dignidad en el diccionario de la Real Academia Española de la lengua.

 1. f. Cualidad de digno.

2. f. Excelencia, realce.

3. f. Gravedad y decoro (2) de las personas en la manera de comportarse.

……….

 

IA.

La dignidad, según la Enciclopedia Británica, es un valor intrínseco de cada ser humano, reconocido por la propia persona y que debe ser respetado por los demás. Este concepto se relaciona con la capacidad de autolegislación y la responsabilidad moral del individuo. La dignidad no es algo que se otorga, sino que se reconoce y se basa en la pertenencia a la especie humana.

En términos más específicos, la dignidad se puede entender como:

Valor intrínseco:

Cada persona posee dignidad por el mero hecho de ser humana, independientemente de sus características o logros.

Fundamento de los derechos humanos:

La dignidad humana es la base sobre la cual se construyen los derechos fundamentales, como el derecho a la vida, a la libertad y a la igualdad.

Base para el trato respetuoso:

La dignidad implica que todas las personas deben ser tratadas con respeto, consideración y sin discriminación.

Autonomía y responsabilidad:

La dignidad también se relaciona con la capacidad de tomar decisiones y actuar de manera responsable, reconociendo las consecuencias de los propios actos.

No es un concepto estático:

La dignidad puede verse afectada por diversas circunstancias, como la pérdida de la libertad, la discriminación o la falta de respeto.

 

En la Enciclopedia Británica, la dignidad se ha tratado desde diversas perspectivas, incluyendo su relación con la ética, la política y el derecho. Se ha utilizado para justificar la protección de los derechos individuales y la cohesión social, así como para analizar dilemas éticos en ámbitos como la medicina y la investigación.

En resumen, la dignidad es un concepto central en la filosofía y el derecho, que implica el reconocimiento del valor intrínseco de cada ser humano y la necesidad de tratar a todos con respeto y consideración.

https://www.google.com/search?q=Dignidad+enb+la+enciclopedia+brit%C3%A1nica&rlz=1C1CHBD_esMX815MX815&oq=Dignidad+enb+la+enciclopedia+brit%C3%A1nica+&aqs=chrome..69i57j33i10i160l3.11127j0j7&sourceid=chrome&ie=UTF-8

 

Emmanuel Kant    y la fundamentación de la Dignidad Humana

Kant distingue claramente entre "valor" y "dignidad". Concibe la "dignidad" como un valor intrínseco de la persona moral, la cual no admite equivalentes. La dignidad no debe ser confundida con ninguna cosa, con ninguna mercancía, dado que no se trata de nada útil ni intercambiable o provechoso. Lo que puede ser reemplazado y sustituido no posee dignidad, sino precio. Cuando a una persona se le pone precio se la trata como a una mercancía. "Persona es el sujeto cuyas acciones son imputables (...) Una cosa es algo que no es susceptible de imputación" (Kant, I. 1989, 30). De ahí que la ética, según Kant, llegue sólo hasta "los límites de los deberes recíprocos de los hombres" (Kant, I. 1989, 371).

 

Aportes y límites de la interpretación kantiana

Kant ha hecho un aporte clave a la conceptualización de la dignidad humana: ha definido, en un sentido negativo, lo que debe ser omitido siempre que se haga referencia a la dignidad humana, a saber: el instrumentalizar y ser instrumentalizado, el tratar a los otros seres humanos sólo como medio u objetivarlos hasta convertirlos en una cosa o en una mercancía. La exigencia de tratar a los demás siempre al mismo tiempo como fin y nunca sólo como medio, que es la clave de la comprensión kantiana de la dignidad humana, es una idea que sigue teniendo relevancia filosófica y práctica hasta nuestros días.

 

También la idea de que el fundamento del respeto absoluto que se les debe a las personas radica en la moralidad, esto es: proviene de la pertenencia de las mismas a la comunidad de seres morales.

Fuente Artículo   Dignidad humana en Kant y Habermas   por Dorando J. Michelini*

Publicado por SCIELO    https://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-94902010000100003

 

 

(2) Decoro. 

“Todos los seres humanos tenemos el derecho de vivir con decoro esto es   con satisfacción de todas las necesidades básicas,  vivir con dignidad,  adaptado, participativo que contribuye al crecimiento de los demás y la sociedad, con respeto al decoro de los demás;    que no quiere decir  vivir con lujo, derroche,  excesos, riquezas mal habidas ni al  margen de las Leyes, violando normas reglas y leyes,  apartado de toda depredación degradación  contamina maliciosa y corrupción.  Bajo ninguna circunstancia  ningún ser humano debe ser esclavizado  ni tratado como cosa esto quiere decir no debe ser cosificado.  De manera frecuente los gobiernos dictatoriales nos imponen su agenda y con ello cosifican al  pueblo que responde con manifestaciones, marchas,   cierre de calles y carreteras “explosiones sociales”.    La enorme y vergonzosa  desigualdad y pobreza que vivimos y padecemos en Panamá es producto de la corrupción que a su vez  obedece la agenda de la corrupta oligarquía criolla y agenda de los gobiernos imperialistas genocidas  de Washington  son el  combustibles de los estallidos sociales en panamá ”   Jorge E. Macías Jaramillo

 

La Real Academia Española (RAE) reconoce el derecho a vivir con decoro, entendiéndolo como un derecho humano básico que implica tener un nivel mínimo de calidad de vida para que la dignidad de la persona no se vea afectada. Este derecho se relaciona con la posibilidad de vivir dignamente, con acceso a recursos que permitan una existencia sin menoscabo.

https://www.google.com/search?q=El+ser+humano++tiene+el+derecho+de+vivir+con+decoro+segun+diccionario+de+la+Real+academia++espa%C3%B1ola+de+la+lengua+&sca_esv=edb9f998570affa4&rlz=1C1CHBD_esMX815MX815&ei=MBV4aMnfCPHckPIP-IThuAg&ved=0ahUKEwjJt7eKpcKOAxVxLkQIHXhCGIcQ4dUDCBA&uact=5&oq=El+ser+humano++tiene+el+derecho+de+vivir+con+decoro+segun+diccionario+de+la+Real+acade

 

En el contexto del Diccionario de Filosofía de Ferrater Mora, "vivir con decoro" se refiere a llevar una vida que se ajusta a las normas y expectativas sociales, morales o profesionales, mostrando respeto, dignidad y prudencia en la conducta. No se trata solo de evitar la vulgaridad o la falta de respeto, sino de actuar de acuerdo con un estándar de excelencia y rectitud.

Elaboración:

El concepto de "decoro" (del latín "decorum") implica una idea de conveniencia y adecuación a una determinada situación o posición. En filosofía, esto se extiende a la forma en que uno se comporta en la vida, no solo en términos de evitar lo negativo, sino también de buscar la excelencia y la virtud.

En resumen, "vivir con decoro" en el contexto de Ferrater  Mora implica una vida guiada por principios de respeto, dignidad y excelencia, tanto en el ámbito personal como en el social, y se relaciona con la forma en que uno elige vivir de acuerdo con sus valores y principios.

 

JORGE E MACÍAS JARAMILLO * Gracias a Jorge E. Macías Jaramillo
 Gracias a Jorge E. Macías Jaramillo
MANCHETA JULIO 25