La patochada de Sánchez, con su empresa pública de vivienda - por Antonio Aguado
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VIVIENDA
La patochada de Sánchez, con su empresa pública de vivienda
Antonio Aguado Suárez
coherente veterano socialista, exmilitante del PSOE
Mientras se repiten por todo el estado español las movilizaciones de protesta por la demanda insatisfecha de vivienda, uno de los temas "estrella" que expuso Pedro Sánchez después del último Congreso Federal del PSOE, fue la patochada de la creación de una empresa pública de vivienda.
Pero ahí quedó la cosa muy bien de cara a la galería, pero sin especificar ni concretar nada. Esa "fabulosa idea" es con toda probabilidad inviable y es que al respecto tienen competencias las comunidades autónomas y los ayuntamientos, instituciones que son la mayoría gobernadas por el PP.
Dedicarse una empresa pública a construir viviendas es una auténtica odisea. Aquí en el municipio de Las Palmas de Gran Canaria, su Ayuntamiento con ésta es la tercera legislatura que lleva para terminar y entregar 160 viviendas.
La solución mucho más ágil, eficaz y económica, sería, expropiar a la Iglesia sus cerca de 20.000 (de un total de 34.965) propiedades inmatriculadas ilegales entre edificios apartamentos, solares, etc. Esto fue el regalo que le hizo el gobierno de Aznar. También expropiar las propiedades coercitivas de los "fondos buitre", igualmente las de entidades bancarias que desahucian a sus propietarios por no poder pagar las hipotecas y no se producen las rescisiones de estas, mediante su dación en pago y deben continuar pagando el préstamo bancario. Las viviendas de la Sareb o "banco malo" tendrían que sin ninguna especulación ponerse a disposición de las familias necesitadas.
Pero la más fácil e importante solución, es que si hay un problema habitacional de 600.000 viviendas y según las ultimas estadísticas del INE, España tiene 3.800.000 viviendas desocupadas, habría que incentivar a sus propietarios para que las saquen al mercado, bien en régimen de venta o de alquiler fijando un tope máximo, o de lo contrario, que se les aplique un impuesto disuasorio.