CANARIAS: La reina pirata - por Juan G. Luján
CANARIAS:
La reina pirata
Juan G. Luján
SOMOS NADIE
EL DÍA
LA PROVINCIA
Irlanda es un país de leyendas y de historias legendarias como la de Grace O’Malley, conocida como la reina pirata. Cuentan que Grace nació en 1530 en una familia aristocrática y que heredó de su padre una gran flota de navegación. Ya desde esa época los británicos tenían la fea costumbre de machacar a los irlandeses. Los ingleses secuestraron al marido de Grace mientras navegaba y la irlandesa decidió pasar de ser una mujer de la nobleza a una líder de una flota de piratas que puso en serios apuros a los británicos en las aguas atlánticas.
Grace O’Malley y su familia establecieron una costumbre inédita, obligaron a pagar impuestos a todos los barcos que circularan por las aguas que bordeaban sus tierras y, si no pagaban, no dudaban en atacarlos. Así fue como los barcos ingleses se vieron pagando impuestos a nobles de Irlanda. Pero sabemos cómo se las gastan los británicos, y la venganza consistió en secuestrar a más familiares de Grace. La líder pirata irlandesa solicitó audiencia a la reina Isabel I de Inglaterra, que la recibió en el Palacio y aceptó liberar a sus familiares si Grace se comprometía a dejar de apoyar la rebelión de los irlandeses. Y así llegaron a un acuerdo que, como los de Salvador Illa y Puigdemont, resultó inútil con el tiempo.
Seguramente Anthony Ryan se sabía la biografía de su compatriota Grace O’Malley cuando fundó la compañía aérea Ryanair en 1985. Y, sin duda, Michael O’Leary debió pasar un examen sobre la historia de la familia pirata antes de ser fichado como máximo directivo de la compañía aérea en 1991. O’Leary percibirá este año como consejero delegado de Ryanair un salario que supera los 1,2 millones de euros. La compañía se lo puede permitir, porque el año pasado su beneficio neto fue de casi 2 mil millones de euros, con unos ingresos de casi 14 mil millones de euros, 3 mil millones más que el presupuesto de Canarias en 2024.
Por eso Ryanair puede afrontar la subida de tasas aéreas aprobada por AENA. Pero prefiere recurrir a la amenaza y esta vez la cumplirá recortando las conexiones con aeropuertos españoles. En los últimos años Ryanair ha incrementado sus beneficios gracias a su política de subida de precios y de no respetar los derechos de sus trabajadores (hay una huelga convocada en los próximos meses en su empresa Azul Handling también en los aeropuertos canarios para denunciar que la compañía irlandesa no respeta ni los convenios laborales que firma). También ayudaron a sus beneficios las subvenciones que les dan instituciones públicas como las que ha recibido del Cabildo de Fuerteventura o los acuerdos publicitarios con el gobierno canario.
Se equivoca la consejera de Turismo del Gobierno canario al criticar la subida de tasas de AENA y ponerse del lado de Ryanair en esta guerra, en lugar de pensar que a lo mejor, alguna compañía canaria se podría beneficiar de la marcha de estos caraduras. Porque el papel del gobierno canario debería estar más del lado de los trabajadores de Ryanair o de los consumidores canarios que sufren los desplantes de estos piratas disfrazados de compañía aérea. Desde algún lugar del océano, Grace O’Malley estará desbaratada de la risa con las bufonadas Michael O’Leary y las reacciones de algunos representantes canarios a sus chantajes.
Y en la edición digital y de papel de La Provincia Diario de Las Palmas
Gracias a Juan G. Luján, SOMOS NADIE, EL DÍA, LA PROVINCIA, y a la colaboración de Federico Aguilera Klink