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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

La RIC: Una idea bienintencionada, utilizada criminalmente para multiplicar el saqueo político empresarial en Canarias – por Federico Aguilera Klink y Chema Tante

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La RIC: Una idea bienintencionada, utilizada criminalmente para multiplicar el saqueo político empresarial en Canarias

Federico Aguilera Klink y Chema Tante

 

A principios de la última década del siglo XX se planteó en Canarias, con la mejor voluntad y bastante ingenuidad, una idea, buena idea, pero que olvidaba el grado de cinismo a que puede llegar el amancebamiento entre empresarios y políticos en Canarias.

Las empresas canarias arrastraban entonces, como lo hacen ahora, una desastrosa carencia de capitalización. Es fácil localizar la causa: esas empresas canarias exportan beneficios al exterior, bien a sus matrices, las que pertenecen a grupos multinacionales, bien para inversión, productiva, pero sobre todo especulativa, las que, siendo de origen local, olvidan su responsabilidad con Canarias.

Los promotores de la RIC, Reserva Para las Inversiones de Canarias (quien urdió el acrónimo omitió hábilmente la esencial “P”  de “Para”), creyeron que si se exoneraba a las empresas del pago de impuestos, los recursos rescatados se quedarían en Canarias, para -lo dice la Ley- “generar riqueza y crear empleo”. Y, además, serían recursos públicos estatales españoles, invertidos directamente, automáticamente, en Canarias.

En el papel, suena perfecto. Sin embargo, en la práctica, la idea obviaba algo elemental. Para que una Ley genere los benéficos efectos supuestamente buscados, es preciso que se cumpla, que se respete su espíritu, que el estado, los gobiernos estatal y territorial, vigilen y que los tribunales sancionen a quienes, delictuosamente, vulneren las normas.

En Canarias, otra vez, ha pasado todo lo contrario. Con la cómplice pasividad judicial, los gobiernos español y canario no solamente no controlan que se observe lo prescrito por la Ley, sino que actúan directamente en su contra. Nadie inspecciona que los empresarios inviertan como es debido un dinero que no es suyo, se permiten las alegres inversiones especulativas y se alienta “legalmente” su aplicación a Deuda Pública. El estado le dice al empresario, “con ese dinero que es público, porque viene de impuestos, puedes comprar inmuebles para “engorde” y jugar en la ruleta de la bolsa o, si no, me lo prestas y yo te pagaré una retribución, con dinero que también viene de impuestos” ¿Dónde están “la generación de riqueza, la creación de empleo”?

Una muestra de todo esto, un ejemplo más de que en Canarias no hay gobierno sino solamente un grupo de comerciales al servicio de los presuntos empresarios, es ahora el lanzamiento de 150 millones de euros de deuda pública que se puede materializar con cargo a la RIC. Una auténtica aberración, un fraude de ley bochornoso.

En otras palabras, como esos presuntos empresarios "insaciables y funestísimos" nunca tienen bastante, a pesar de no pagar impuestos ni saber qué hacer con el importe de esos impuestos no pagados, ni quieren devolverlos a la Hacienda Pública, como prescribe con lógica la ley, obligan a ese presunto gobierno de comerciales a su servicio a que les "regale" 150 millones de euros de deuda pública (opción RIC) para que se la paguemos con intereses los que sí pagamos impuestos.

Y es que, como afirmaba en 1516 Tomás Moro, que había sido abogado de los grandes comerciantes ingleses y conocía bien el paño:

TOMÁS MORO
TOMÁS MORO

 «…los que hablan para todo del beneficio público, se cuidan del privado (…) Y ¿qué decir de que los ricos arañan todos los días algo de la asignación diaria de los pobres valiéndose no sólo del fraude privado sino también de las leyes públicas? (…) cuando contemplo y medito sobre todas esas repúblicas que hoy florecen por ahí, no se me antojan otra cosa…que una especie de conspiración de los ricos que tratan de sus intereses bajo el nombre y título de república (…) Y discurren e inventan todos los modos y artes para retener sin riesgo de perderlo lo que apañaron con malas artes…y para adquirirlo al más bajo costo con el trabajo y fatigas de todos los pobres y para aprovecharse de éstos (…) Estas maquinaciones, tan pronto como los ricos han decretado que se observen en nombre del pueblo, pasan ya a ser leyes (…) estos hombres funestísimos, lo que sería suficiente para todos, se lo reparten todo entre ellos con insaciable codicia».

 

Por supuesto, la desfachatez de la ladrona coyunda político empresarial, como nos muestra este otro Santo Tomás, es un problema tan antiguo como extendido. No es una calamidad exclusiva de Canarias. Forma parte esencial de la realidad capitalista. Sin embargo, en las islas, para nuestra desgracia, alcanza dimensiones siderales. Por eso, con unos cuantos multimillonarios y un rebaño de borregos que les sirven, sufrimos los peores registros de desastre social de Europa, con una calidad de vida miserable. Ser pobre es lamentable, pero serlo porque te roban desde el poder, es esclavitud.

FEDERICO AGUILERA KLINK RESEÑA
CHEMA TANTE
CHEMA TANTE
MANCHETA S 24