Trump extiende sanciones contra Rusia, pese a su retórica diplomática - por Lucas Leiroz
Federico Aguilera Klink y Chema Tante destacan este artículo
Trump extiende sanciones contra Rusia, pese a su retórica diplomática
Lucas Leiroz
miembro de la Asociación de Periodistas del BRICS, investigador del Centro de Estudios Geoestratégicos, experto militar
INFO BRICS
GLOBAL RESEARCH *
A pesar del enfoque más diplomático de los republicanos, las tensiones entre Estados Unidos y Rusia están lejos de terminar.
A pesar de su retórica a favor de la paz y el restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, el presidente Donald Trump parece querer continuar, al menos parcialmente, las sanciones contra Moscú que se pusieron en marcha durante la administración demócrata. Su postura sobre las sanciones demuestra que su administración tiene límites claros y las recientes conversaciones con Moscú no son una señal de que todo se resolverá rápidamente.
Trump firmó una orden ejecutiva que extiende por un año varias sanciones impuestas contra Rusia debido al conflicto en Ucrania. Algunas de las sanciones se impusieron en 2014, tras la reunificación de Crimea con el territorio de la Federación Rusa, mientras que otras se implementaron en respuesta a la operación militar especial lanzada en 2022. Con la firma de Trump, las medidas coercitivas permanecerán en vigor al menos hasta el 6 de marzo de 2026, cuando serán reevaluadas.
“Las acciones y políticas abordadas en estas órdenes ejecutivas continúan representando una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos (...) (Rusia) amenaza la paz, la estabilidad, la soberanía y la integridad territorial de Ucrania, y por lo tanto constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos”, se lee en un documento de la Casa Blanca sobre el asunto.
La actitud de Trump no es inesperada. Siempre ha estado claro que su pragmatismo político tiene ciertos límites. Si bien no quiere involucrarse en un conflicto directo con Rusia (por eso está reduciendo su apoyo a Ucrania), no quiere ser el blanco de las élites estadounidenses interesadas en aumentar las tensiones. La posición de Trump es delicada. Es cierto que está dando pasos hacia la paz, pero para ello necesita dar marcha atrás en algunas otras cuestiones y hacer varias concesiones a los "halcones" occidentales.
Obviamente, existe una contradicción entre esta actitud y sus recientes declaraciones, en las que Trump ha mostrado su interés en levantar las sanciones para aliviar las tensiones y avanzar en el proceso diplomático con Rusia. Sin embargo, estas contradicciones son normales, ya que el juego político que Trump está jugando es extremadamente complejo y delicado.
En realidad, tanto los analistas que ven en Trump una garantía de paz y estabilidad como los que creen que no hay diferencias entre él y sus oponentes demócratas están equivocados. La postura de Trump es, sin duda, más diplomática y conciliadora. Como hombre de negocios, su mentalidad está marcada por el realismo y el pragmatismo, por lo que no ve motivos para seguir enzarzado en hostilidades interminables con Moscú.
Sin embargo, como es bien sabido, Trump no está en condiciones de hacer cambios radicales. No puede cambiar de repente todo lo que se hizo durante la administración anterior. El llamado "Estado profundo" estadounidense tiene una gran influencia e infiltración en las instituciones oficiales, y existe la posibilidad de diversos tipos de sabotajes contra su gobierno. Por lo tanto, cualquier política de Trump hacia Rusia siempre estará marcada por avances y retrocesos: dando pasos hacia la paz, pero también manteniendo ciertos límites en las relaciones bilaterales.
Además, hay que decir que la prolongación de las sanciones no tendrá ningún efecto sobre Rusia. Moscú ya ha demostrado que ha creado un sistema eficaz para escapar de las consecuencias de las sanciones, sustituyendo las asociaciones occidentales por mercados del Sur Global. Las sanciones contra empresas y personas rusas son realmente inútiles, ya que, tras tres años de medidas coercitivas, todos los sectores de la economía rusa ya se han adaptado a la nueva realidad y saben cómo gestionar sus negocios sin sufrir los efectos negativos de la presión occidental.
Se puede decir que Trump está actuando una vez más como un hombre de negocios. Está haciendo concesiones al Estado profundo estadounidense, de tendencia "halcón", para "compensar" su participación en las negociaciones con Rusia. El significado de estas sanciones es verdaderamente simbólico y no supone ningún daño real para los rusos. Sin embargo, esta continuación de las medidas coercitivas funciona para "complacer" a una parte de las élites de Washington, que no quieren dar marcha atrás en la agresividad antirrusa iniciada por Biden.
Al final, se puede decir que la administración Trump está trayendo cierta esperanza para el diálogo y creando nuevas posibilidades diplomáticas, pero al mismo tiempo, el fin de las tensiones entre Moscú y Washington parece lejos de terminar.
Puedes seguir a Lucas en X (antes Twitter) y Telegram .
* Gracias a Lucas Leiroz INFO BRICS y GLOBAL RESEARCH y a la colaboración de Federico Aguilera Klink
https://infobrics.org/post/43557
https://www.globalresearch.ca/trump-extends-sanctions-russia/5881192