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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

Werner Herzog no cree que la especie humana tenga mucho futuro - por Joaquín Rábago

FR JR6

Werner Herzog no cree que la especie humana tenga mucho futuro

 Joaquín Rábago

El cineasta alemán Werner Herzog se manifiesta pesimista sobre el futuro de la humanidad y lo atribuye tanto a la propia debilidad biológica del ser humano en comparación con otros seres vivos, sobre todo los reptiles, cuanto a la excesiva dependencia de la tecnología.

WERNER HERZOG
WERNER HERZOG

En una larga entrevista con el semanario Der Spiegel, el realizador de “Fitzcarraldo”, “Aguirre o la cólera de Dios” y muchas otras grandes películas, explica que basta que internet deje de funcionar durante algún tiempo para que todo de pronto se derrumbe.

“Imposible realizar transacciones económicas, el aprovisionamiento de agua, gasolina y víveres se vuelve imposible. Ya lo vimos cuando el huracán Sandy asoló Nueva York en 2012 (..) La gente se vio obligada de pronto a subir por la escalera hasta el piso 54 de los edificios en medio de la total oscuridad”.

Herzog dice sentir cierta ambivalencia cuando oye que tipos como Elon Musk hablan de colonizar Marte porque “nuestro planeta está seguramente condenado”, pero califica ese proyecto de “obsceno”.

ELON MUSK MARTE
ELON MUSK MARTE

“Deberíamos preocuparnos de mantener un planeta sano y no volverlo inhabitable y hostil por culpa de nuestras locuras”, afirma.

Para Herzog, el tecnofeudalismo de EEUU no es un fenómeno nuevo porque ya existió en el siglo XIX con los constructores y propietarios de las primeas redes ferroviarias y las líneas marítimas, los Rockefeller, los Vanderbilt y los Morgan.

“Rechazo la demonización a medias. Tiene que ser completa. Quien no quiera hacer pedidos por Amazon o utilizar X, que sea consecuente. Como me pasa a mí. Y si uno teme el tecnofeudalismo, lo mejor que puede hacer es tirar el móvil”.

Herzog presume de ser un buen “narrador de historias”, lo que atribuye a un legado cultural de siglos,  si no de milenios, y rechaza por empobrecedor el cine mayoritario que se hace hoy, que sólo consiste en efectos especiales, en explosiones.

Y refiriéndose a los medios de comunicación, explica que su representación del  mundo está determinada por la clientela, que pertenece principalmente a las clases medias.

Y la principal característica de esas clases medias, agrega, es el pánico. “Sin pánico apenas pueden existir. Y los medios contribuyen en muy buena medida a alimentarlo”.

“Por eso, dice Werzog, no acabo de fiarme y cuando se trata de algo importante, busco lo que cuentan también la agencia de noticias china, la árabe Al Yazira o incluso el Vaticano, y así consigo hacerme una idea más matizada de la realidad política”.

Herzog dice entender el fenómeno Trump en EEUU porque, aunque se trate de un supermillonario neoyorquino, prometió a la gente que derribaría el  sistema. “Es el secreto de su éxito. Hay que entenderlo”.

“He trabajado en Pittsburg, en Nueva Orleans, en Wisconsin y en Texas, y la gente en todos esos sitios está infrarrepresentada, mal pagada, marginada y sin acceso a la educación superior”.

“Y les digo a mis amigos de Los Ángeles que tienen que demostrar a esa gente que os interesáis por ella, que no la despreciáis”, explica Herzog, que ve un fenómeno paralelo en su país con Alternativa para Alemania.

“La idea de prohibir ese partido me parece un error. Ese tipo de ideas políticas no se pueden regular con prohibiciones. Sería reconocer la propia incapacidad: la de los partidos, la del Parlamento y de la Justicia”.

Herzog se muestra especialmente pesimista sobre Alemania,  cuya evolución sigue desde Los Ángeles y que le parece que está “en caída libre”.

“No se puede prescindir del gas ruso y de la energía nucleara sin pensar en una alternativa para los próximos treinta o cuarenta años”, dice el cineasta alemán, que atribuye lo que sucede a una sobrevaloración por sus compatriotas de categorías como la moral y la política.

Ya el presidente Mijail Gorbachov, dice Herzog, “con quien hice una película en 2018,  se  quejaba de las muchas oportunidades perdidas para acercar al Occidente al Oriente.  Y en mi opinión todo ha empeorado con la demonización de Rusia. Abogo por un mayor pragmatismo”

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO

 

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