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viernes, 09 de junio de 2023 10:28h.

El CGPJ, una tomadura de pelo a la Democracia en España - por Erasmo Quintana

 

FR E Q

 

 

 

El CGPJ, una tomadura de pelo a la Democracia en España - por Erasmo Quintana *

 

MIGUEL DE UNAMUNO
MIGUEL DE UNAMUNO

Para el universal vasco Miguel de Unamuno, un filósofo es alguien que busca, por encima de todo, la gran verdad, esa verdad que en España ha sido trágica siempre. Y en esto vamos de mal en peor, puesto de manifiesto por un importante académico, que ha dicho: “En los años setenta del siglo pasado había más libertad ciudadana que ahora”, cuya verdad la podríamos asociar a que pesa -todavía- sobre nosotros la onerosa rémora de la censura en un país de corte democrático. Así, las injurias a la Corona y las ofensas a los sentimientos religiosos siguen vigentes en el Código Penal. Un país en el que hay tanta censura, al tiempo que se permite que uno de los tres poderes del Estado en que se asienta -según Montesquieu- la Democracia, como es el poder Judicial, sus miembros sigan sin ser renovados va ya para cinco años, tomando decisiones y nombrando miembros desde su ilegalidad, ¿qué nombre le podemos dar a ésto? ¿Cuándo la sociedad entera denuncia tamaña irregularidad, ese desprecio por la justicia emanada de la Carta Magna, lo consiente? ¿En realidad vivimos en un sistema que se puede llamar Democrático? A todas luces parece que no.

MONTESQUIEU
MONTESQUIEU
PABLO HASÉL
PABLO HASÉL
VALTONYC
VALTONYC

Ello es más propio de las dictaduras. Recordemos al rapero, Pablo Hasél, que metieron en la cárcel por enaltecimiento del terrorismo, y a ese otro, Valtonyc, exilado porque lo condenaron por injurias a la Corona, delitos que son constitutivos de sanción o multa, pero nunca de privación de libertad. La democracia bien entendida es aquel sistema que se sustenta en los tres pilares: poder Legislativo, poder Ejecutivo y poder Judicial. Cuando uno de los tres poderes es superior a los restantes, el sistema cojea y cae. La anómala situación que se da, ¿no aconseja que sea corregida? ¿Por qué, para la renovación que manda  mediante ley la Constitución, tiene que ser aprobada por los dos partidos mayoritarios, y basta que uno de ellos se niegue, para que no pueda cumplirse la ley? Como se ve, todo está montado cara al bipartidismo -que ya no está-, por lo que tuvo que ponerse un mecanismo legal que impidiera, dada la trascendencia, la abstención o inhibición partidaria.

PODERES
CONCEPCIÓN SÁEZ
CONCEPCIÓN SÁEZ

Los vocales del sector progresista del Consejo General del Poder Judicial, en estos días han celebrado reuniones para una posible dimisión en bloque y así forzar la renovación de ese alto órgano de la Justicia. Ya lo ha solicitado individualmente una miembro cercana al PSOE, la progresista Concepción Sáez, a la que no se le ha aceptado todavía. Será que somos unos ingenuos irredentos, pero nos preguntamos cómo es que esos cargos de filiación progresista -salvo Sáez-, finalmente han decidido quedarse, optando por no dimitir, haciendo piña con los conservadores y manteniéndose ilegalmente en ese órgano, que debería ser ejemplo y espejo en el que se mirara el anchuroso mundo de la Judicatura. Vergüenza ajena es la que se siente en presencia de esa arbitrariedad, y el desprecio total por una institución que pisotean y degradan hasta la saciedad unos y otros. Hay más de una cosa en las que conservadores y progresistas son iguales, como dos gotas de agua.

ÁLVARO CUESTA
ÁLVARO CUESTA

La iniciativa mollar, que partió de Álvaro Cuesta a raiz de la renuncia de su compañera Sáez -aún no aceptada como se ha dicho-, podría llegar a paralizar el CGPJ, en la actualidad compuesto por 18 vocales (8 progresistas y 10 conservadores), porque la normativa establece que para constituir el Pleno debe haber un mínimo de 11: 10 más el presidente, ahora Rafael Mozo. Sin embargo, la cuestión del quórum no está exenta de debate. Desde el sector conservador se advierte de que ese mínimo imprescindible podría bajarse a tan solo 10 vocales si se considerara que Mozo, al estar en el cargo de forma interina por la dimisión de Carlos Lesmes el 9 de octubre, es un vocal más. Mozo ha acabado dimitiendo.

LESMES Y MOZO
LESMES Y MOZO

El ala conservadora indica igualmente que, incluso en el caso de que no pudiera formarse Pleno, el CGPJ podría seguir trabajando con su Comisión Permanente conforme al reglamento interno, pero ese extremo también plantea interrogantes porque no está muy claro, digamos, que pueda operar sin el presidente del Consejo. El ala conservadora avisa, además, de que sus pares progresistas podrían muy bien incurrir en un delito de abandono de la función pública si dimiten. A esto, nosotros preguntamos enormemente sorprendidos: Y ustedes, ¿qué están haciendo durante casi cinco años, entorpeciendo la legal renovación de los vocales, tan finos como se me están poniendo ahora? En fin, hay cosas, mis amigos, que por mucho empeño que uno ponga en comprenderlas, se nos hace imposible. Desde el bloque progresista, el escenario descrito se descarta por completo porque llevan más de cuatro años, casi cinco, ocupando los cargos de forma ilegal e interina. En fin, qué les puedo contar: que estos “respetables” togados con sus vistosas puñetas, hacen lo que les da la gana, porque se sienten inviolables, intocables, por el sistema imperante, que lo permite. Es decir, que es un cuerpo encargado de aplicar el imperio de la Ley a los demás, mientras que ellos son los primeros en incumplirla.

CGPJ CADUCADO
CGPJ CADUCADO

* Gracias a Erasmo Quintana

ERASMO QUINTANA

 

mancheta ene 23