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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

Contrasta la tranquilidad de Putin con la histeria de algunos líderes europeos - por Joaquín Rábago

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Contrasta la tranquilidad de Putin con la histeria de algunos líderes europeos

Por Joaquín Rábago

A cualquier observador que siguiese las últimas declaraciones de Vladimir Putin le habrá sorprendido el contraste entre la tranquilidad que demostró en ellas, en contraste con la histeria, rayana en el pánico, de las afirmaciones de algunos líderes europeos.

PUTIN
EUROPA Y PUTIN

No hace falta ser putinófilo, calificativo con el que se descalifica siempre a quienes  defienden el diálogo con el Kremlin, para entender su confianza en el progreso favorable para su país de la guerra de Ucrania.

Putin criticó,  entre otras cosas, el cambio de nombre de la secretaría de Defensa estadounidense, rebautizada como “ministerio de la Guerra “ y señalo en tono irónico que “el nombre que se da a un barco indica ya cómo va a navegar”. Es decir que las guerras están en el programa de Washington.

Dijo que el ministerio equivalente ruso seguirá llamándose de Defensa ya que su papel es “garantizar la seguridad del pueblo ruso y de la Federación”. 

Al mismo tiempo se mofó del hecho de que su homólogo estadounidense calificase a Rusia de “tigre de papel” cuando se ha estado tres años luchando no sólo con Ucrania, sino con este país y al mismo tiempo con prácticamente todos los de la OTAN. Si Rusia es un “tigre de papel”, dijo, ¿qué es entonces la OTAN?

La seguridad de Putin en su victoria en Ucrania se contrapone a la histeria de tantas declaraciones de líderes europeos, entre ellos la primera ministra danesa,  que habló en Copenhague de  “la enorme amenaza” que representa Rusia para la libertad de todo el continente.

Según Mette Frederiksen, hay que mirar a Ucrania como “la primera línea de defensa” y “todo lo que hacemos allí es defendernos a nosotros y al resto de Europa”.

METTE FREDERIKSEN
METTE FREDERIKSEN

En el mismo foro de seguridad en que habló la danesa, la Alta Representante para la Política Exterior y de Seguridad, la estonia Kaja Kallas, afirmó que gracias a la experiencia de Ucrania, la UE podrá “levantar rápidamente la muralla antidrones” que proyecta. 

Pero,  volviendo a Washington, cuyo papel en la guerra de Ucrania será en cualquier caso determinante, parece haberse finalmente impuesto allí la versión del conflicto que interesa al enviado especial de la Casa Blanca, el general Keith Kellogg.

La cual no se corresponde, sin embargo,  con lo que ocurre en el frente de batalla si hemos de creer al politólogo de la Universidad de Chicago John Mearsheimer, al coronel y ex funcionario del Pentágono Douglas MacGregor o al ex ex analista de la CIA Larry C. Johnson.

Esos y otros expertos occidentales,  sobre todo norteamericanos y británicos,  llevan meses pronosticando en los medios digitales la derrota final de Ucrania y,  en paralelo, de la OTAN.

Pero sucede que Kellogg ha preferido creer a Zelenski, tragarse  la versión de  Kiev, que es la que, a su vez,  el general y  conocido halcón se encargó de transmitir al tan crédulo como frustrado Donald Trump.

A uno le cuesta entender que con la CIA y el MI6 británico tan presentes en Ucrania, los occidentales optaran  por creerse lo que contaba siempre el Gobierno de Kiev, lógicamente deseoso de seguir recibiendo armas y generosa financiación de Occidente. 

 Claro que hay fuertes intereses en juego: por ejemplo, los de la poderosa industria armamentística, es decir el complejo militar industrial sobre el que alertó, ya  al final de su mandato, el general de cinco  estrellas y presidente de EEUU Dwight E. Eisenhower. Y en eso estamos.

EISENHOWER
JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO
CHEMA TANTE

 

MANCHETA JULIO 25