Economistas a favor de rearmar a Ucrania - por Joaquín Rábago
Otros de Joaquín en La casa de mi tía
Economistas a favor de rearmar a Ucrania
Joaquín Rábago
Mientras en España y Alemania un nutrido grupo de profesores universitarios, artistas, periodistas y otros profesionales han lanzado un manifiesto pacifista (1), economistas de varios países siguen el camino opuesto.
“Economistas por Ucrania” se llama el grupo de profesionales de ese campo de actividad que han escrito una carta abierta al próximo canciller federal alemán, el conservador Friedrich Merz, a favor de continuar el rearme del país invadido.
Una de las signatarias es Monika Schnitzer, profesora de Economía Comparada la Universidad Ludwig-Maximilian, de Múnich, que preside además el grupo de expertos que asesoran al Gobierno de Berlín en materia económica.
En declaraciones a Der Spiegel, influyente semanario alemán que se distingue últimamente por su apoyo al rearme, Schnitzer justifica el haber firmado esa carta abierta al Gobierno.
“Los ucranianos merecen nuestra solidaridad, explica Schnitzer, según la cual el hecho de que el país más rico del mundo como es EEUU ponga en cuestión o incluso elimine su ayuda militar a Ucrania no se corresponde con su sentido “moral”.
La experta se dice de acuerdo con la recomendación que hacen sus colegas al próximo jefe de Gobierno de Berlín de que no se deje intimidar por la “amenaza de un ataque nuclear ruso”, que consideran todo un “bluf”.
Ni siquiera es seguro que fuesen a funcionar los misiles de largo alcance de Vladimir Putin, argumentan esos economistas, que, encerrados en sus despachos, no parecen preocupados por la posibilidad de una tercera guerra mundial.
Algunos de ellos recomiendan además al Gobierno alemán el tipo de armas en que debería invertir preferentemente el país: drones en lugar de carros de combate, que son muchísimo más caros.
A la jefa de los “sabios económicos” alemanes no la asustan tampoco, según dice, las sumas extraordinarias que se propone invertir su país tanto en armamento como en la modernización de las infraestructuras para caso de guerra.
“Podemos y debemos permitirnos un mayor endeudamiento. Éste subió ya en la crisis financiera y en la pandemia y ha vuelto a bajar hasta cerca de un 60 por ciento del PIB”, explica.
Considera además Schnitzer que el tope de gasto fijado no debería tener que revisarse anualmente porque las crisis no terminan el 31 de diciembre de cada año.
Y no pone reparos a los recortes que tendrá que hacer el Gobierno en asuntos como las pensiones, la sanidad o en las residencias para los mayores para financiar el rearme.
Si alguien necesita ir a una residencia y posee una vivienda en propiedad, debería venderla para financiar ese tratamiento, afirma la economista, según la cual “en caso contrario, el Estado social estaría sólo protegiendo a los herederos”.
A Schnitzer le parece, por otro lado, muy buena la idea del Gobierno danés de suprimirles a los trabajadores un día de vacaciones para con ese dinero financiar el presupuesto militar. El lector juzgará.