Por un FRENTE AMPLIO, que evite un gobierno del PP y Vox (5) - por Antonio Aguado
Por un FRENTE AMPLIO, que evite un gobierno del PP y Vox (5)
Antonio Aguado
coherente veterano socialista, exmilitante del PSOE
En el acto del pasado 9 de abril, celebrado en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, protagonizado por Gabriel Rufián, Irene Montero y presentado y dirigido por Xavier Doménech, Gabriel Rufián siendo más claro y explícito, profundizó algo más en lo que él entiende por la unidad de la izquierda.
Pero aún no está nada claro y menos se ha concretado, si a las próximas elecciones generales, la todavía hipotética unidad de la izquierda, confluirá con unas mismas siglas que, para no producirse dispersión y desencanto en el electorado de izquierda y progresista, tendría que ser bajo el paraguas del FRENTE AMPLIO.
En su alocución Gabriel Rufian, sacó a colación de que llegado el momento el proyecto o programa electoral, tendría que contemplar la autodeterminación de Cataluña. Puede que lo haya expuesto para congraciarse con su organización política y es que en la reivindicación de la unidad de la izquierda española no cuenta con el apoyo de ERC y prácticamente le han desautorizado.
Por supuesto, Irene montero le apoyó, argumentando que España es un Estado plurinacional. Sí, efectivamente lo es, pero Podemos primero y Unidas Podemos ahora, debido a sus tantas disputas y contradicciones y fundamentalmente por no tener las ideas claras sobre un modelo de país, ha propiciado le salieran sucursales o franquicias en diversas zonas, con sus propios partidos políticos y correspondientes estructuras. Por esas tantas contradicciones ha venido perdiendo cada vez mas arraigo y consistencia en el electorado, habiendo pasado de 69 escaños en las elecciones generales de diciembre del 2015, a tan solo 5 escaños en las últimas elecciones generales del 2023.
Sin embargo, aun con todos los inconvenientes y adversidades que ha venido acumulando, su aportación para la unidad de la izquierda es muy necesaria y conveniente. Desde su constitución hasta ahora, es de esperar que le habrá servido de experiencia los errores cometidos. Con toda probabilidad, podría hacer muchas aportaciones con marcados pronunciamientos ideológicos para exponerlos en un proyecto a programa electoral, para ser sometido al electorado.
En este, no sería cuestión de contemplar como reivindicación la autodeterminación. Esto es algo, que es de esperar produciría un gran rechazo en la gran mayoría de los territorios de nuestro país, máxime si se tiene en cuenta que, de las 17 comunidades autónomas, el PP gobierna en concretamente en doce. El sentimiento de la autodeterminación es en Cataluña donde está más arraigado. Se hace muy difícil ver a ciudadanos de otras comunidades como Andalucia, Extremadura, Aragón, Murcia, Cantabria, etc. apoyar el derecho a la autodeterminación. Ni, seguramente, autonomías del PSOE, como la de Castilla La Mancha, gobernada por el ínclito Emiliano García Page.
Si se pretende unir a la izquierda para hacerle frente al reaccionarismo del PP y fascismo de Vox., tendría que hacerse con medidas que incentiven y motiven a las clases medias y trabajadoras y fundamentalmente a las más humildes y vulnerables. Para eso se les debe ofertar soluciones a los problemas que más les preocupan, siendo el primero el de la vivienda que, aun estando contemplado como un derecho fundamental en el artículo 47 de la Constitución: Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.
En el último Congreso Federal del PSOE, celebrado en Sevilla entre los días 29 de noviembre y 1 de diciembre del 2024. En el Pedro Sánchez anunció de forma grandilocuente que el Gobierno iba a crear una Empresa Pública de la Vivienda. Lo cierto, es que, hasta la actualidad, no se han dado los pasos oportunos y necesarios para que se pudiera hacer realidad.
Por supuesto, al tener competencias en la materia las comunidades autónomas, diputaciones, cabildos y ayuntamientos y estar estas instituciones gobernadas por distintas organizaciones políticas, pero sobre todo por el PP, la situación se puede complicar considerablemente. Pues con toda seguridad, el enfoque para resolver este muy grave problema, no sería el mismo el que le daría por ejemplo el Partido Popular o el PSOE.
Según el INE, en nuestro país se necesitan 1,600.000 viviendas. Sin embargo, existen 3.500.000 vacías. Entre otras las 46.542 de la Sareb (“banco malo”). La banca y los fondos de inversión disponen de 240.000 y los fondos buitres poseen más de 100.000. El resto hasta completar el referido número de 3.500.000 viviendas desocupadas pertenecen a sus propietarios.
A éstos habría que motivarles e incentivarles, para que con todas las garantías saquen sus viviendas al mercado en régimen de alquiler o venta. De lo contrario, se les tendría que aplicar una imposición especifica. En lo que respecta a los pisos en posesión de la banca, muchos de ellos requisados a sus propietarios por la imposibilidad de no pagar el crédito solicitado, con el agravante de que no se produce la dación en pago. Y los de los fondos buitres que se apoderaron de ellos, en gran medida a través de los desahucios. En estos casos existe la figura jurídica de la expropiación, que perfectamente puede aplicarla el Gobierno. Estas son las fórmulas más agiles, eficientes y económicas, para hacerle frente eficazmente al problema más grave y acuciante que actualmente se padece en el conjunto del país.
Antonio Aguado Suárez