El halcón Richard Blumenthal acusa a Rusia de atacar a los negocios estadounidenses en Ucrania - por Joaquín Rábago
El halcón Richard Blumenthal acusa a Rusia de atacar a los negocios estadounidenses en Ucrania
Joaquín Rábago
El republicano Richard Blumenthal, uno de los halcones del Senado estadounidense, ha acusado a Rusia de atacar “deliberadamente” con misiles y drones a las empresas de su país en Ucrania.
Su fuente, como confesó él mismo, fueron los propios ucranianos, que así se lo dijeron en su última visita a Kiev para apoyar al Gobierno de Vlodimir Zelensky.
Blumenthal es, junto a su correligionario Lindsay Graham , el senador que más está presionando al presidente Donald Trump para que no suspenda la ayuda militar que ofrece a Ucrania.
A despecho de esos ataques rusos, dijo el senador, Estados Unidos seguirá haciendo negocios con Ucrania. “Seremos tan resistentes como el pueblo ucraniano”, afirmó.
Blumenthal se lamentó al mismo tiempo de que esos supuestos ataques directos no estén causando en Estados Unidos “más indignación”.
El objetivo del halcón del Senado al hacer esas informaciones es persuadir a Trump de que envíe a Ucrania los misiles de largo alcance Tomahawk, que Zelensky lleva tiempo reclamando sin éxito.
Mientras tanto, el presidente checo, que presidió antes el comité militar de la OTAN, instó a los aliados a aumentar sus presiones tanto económicas militares sobre Rusia para que Ucrania esté en mejor posición negociadora.
Pero Hungría, la “oveja negra” de Bruselas, ha amenazado con bloquear el vigésimo paquete de sanciones la UE contra Rusia que el bloque quiere adoptar el 24 de febrero, cuando se cumplen cuatro años desde la invasión rusa del país vecino.
Y el Gobierno de Budapest no está solo, sino que hay otros países han puesto objeciones, sobre todo Eslovaquia y también Grecia, que rechaza la prohibición total del transporte marítimo de petróleo ruso.
Tampoco están de acuerdo con la propuesta europea de sancionar a los países que ayudan a Rusia a sortear las restricciones ya existentes a las exportaciones de petróleo, entre los que están Georgia y Kirguistán.
Una de las cuestiones que se debaten actualmente es si la UE introducirá por separado el paquete de sanciones o se unirán también a ello todos los países del G7, es decir también EEUU, Japón y Canadá.
El Gobierno de Atenas argumenta que sin el G7, la prohibición europea no tendría mucho sentido porque empresas chinas e indias se encargarían de un negocio que ahora llevan muchos armadores griegos.