ALEMANIA: La Iglesia evangélica alemana se apunta al rearme para la paz - por Joaquín Rábago
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ALEMANIA:
La Iglesia evangélica alemana se apunta al rearme para la paz
Joaquín Rábago
“Convertir las espadas en arados”, como decía la Biblia (Isaías 2:4” y repetían los pacifistas cuando acabó la primera Guerra Fría, es ya cosa del pasado.
Estamos en una nueva época, como dijo el anterior canciller federal alemán, Olaf Scholz, socialdemócrata, y dice también ahora su sucesor, el cristianodemócrata Friedrich Merz.
Con la guerra de Ucrania, la primera en suelo europeo después de la de la OTAN en Yugoslavia, que muchas veces se olvida- las de otros continentes cuentan poco-, todo ha cambiado y hay que adaptarse a los nuevos tiempos.
Es lo que acaba de hacer, por ejemplo, la Iglesia evangélica alemana, que se apunta al rearme, eso sí, como dicen la OTAN y la Comisión Europea, al rearme para la paz: “si vis pacem para bellum”.
Aunque la superación de la violencia sigue siendo objetivo primordial, explica la Iglesia evangélica en un nuevo escrito dirigido a los fieles, el “pacifismo absoluto” es sólo “teoría política”. O sea, que no vale en la práctica.
“La posesión de armas nucleares es una necesidad política al existir otras potencias atómicas”, dicen los evangélicos del país que provocó el pasado siglo dos guerras mundiales y ahora quiere dotarse del mayor Ejército convencional de Europa.
Según la Iglesia evangélica alemana, incluso los ataques de carácter preventivo pueden ser necesarios en “situaciones extremas”. Pero ¿quién puede juzgar cuando una situación es extrema?
El envío de armas para restablecer la paz es “éticamente defendible”, dicen también los evangélicos, suscribiendo así los argumentos utilizados por la OTAN para justificar el rearme continuado de Ucrania.
También aprueba la Iglesia evangélica en su escrito la reintroducción del servicio militar obligatorio aunque preferiría que fuese en un primer momento voluntario, justo lo que quiere el ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius.
Y justifica todo ello porque “el mundo se ha salido de sus goznes” y es cada vez “más belicista y brutal”. La invasión rusa de Ucrania ha sido una “sacudida” que ha hecho que despertar las conciencias de los europeos.
En clara alusión a Rusia, aunque sin nombrarla expresamente, la dirección evangélica alemana escribe también que las sociedades están cada vez más expuestas a “la desestabilización mediante la guerra híbrida”.
“El terrorismo se utiliza como arma contra la democracia” agregan los evangélicos, según los cuales “las acciones terroristas borran toda distinción entre amenazas civiles y militares”.
Lo cual dificulta el que los Estados puedan actuar adecuadamente, continúa el escrito, en lo que parece a su vez una alusión a la brutal respuesta del Estado sionista al ataque de Hamás contra Israel.
“Los grupos terroristas no se sienten constreñidos por el derecho internacional mientras que los Estados se ven obligados a defender la legalidad y los estándares éticos”. ¿Lo hace acaso Israel, al que no se menciona?
Jesús enseñó a renunciar totalmente a la violencia, reconoce la Iglesia evangélica, pero en un mundo como el actual, añade, “hacen falta leyes, tribunales y en caso necesario también ejércitos para frenar la escalada de la violencia”.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, no podrán estar más de acuerdo.