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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

La propaganda de Israel y EEUU impide ver lo que sucede - por Joaquín Rábago

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La propaganda de Israel y EEUU impide ver lo que sucede

Joaquín Rábago

La propaganda de Israel y de EEUU, unida a la censura, especialmente la del Estado sionista, impide ver lo que realmente sucede en la guerra que ambos países han desatado contra Irán en clarísima violación del derecho internacional y de la Carta de la ONU.

Y no hablemos ya de las declaraciones, mentiras y continuas contradicciones del presidente Donald Trump, que en un momento dice que la guerra será un paseo militar, y en el siguiente, que EEUU luchará cuanto tiempo haga falta hasta la rendición total de Teherán.

TRUMP
TRUMP

Conviene olvidarse de Fox News, la CNN y otros medios estadounidenses que propagan continuamente las mentiras de  Washington y Tel Aviv y atender en cambio los análisis de politólogos y expertos críticos con el rumbo militarista de su propio país.

Analistas como el ex inspector de armas de las Naciones Unidas en Irak Scott Ritter, el ex embajador de EEUU en Arabia Saudí Chas Freeman, el ex analista de la CIA Larry Johnson, el coronel retirado Douglas Macgregor, los periodistas Max Blumenthal y Aaron Maté, ambos judíos antisionistas, o el veterano diplomático británico Alastair Crooke.

RITTER, FREEMAN, JOHNSON, MCGREGOR, BLUMENTHAL, MATÉ, CROOKE, TODOS ELLOS FRECUENTES COMPARECIENTES EN LA CASA DE MI TÍA
RITTER, FREEMAN, JOHNSON, MCGREGOR, BLUMENTHAL, MATÉ, CROOKE, TODOS ELLOS FRECUENTES COMPARECIENTES EN LA CASA DE MI TÍA

Estos y otros como ellos sólo pueden expresarse hoy en podcasts en internet porque los grandes medios los han vetado, como a tantos otros, entre ellos los ex corresponsales de guerra del New York Times y premios Pulitzer Chris Hedges o Seymor Hersh, por su acreditada independencia frente a la Casa Blanca y el Pentágono.

HEDGES Y HERSH
HEDGES Y HERSH

Y todos ellos coinciden en que la guerra lanzada por Washington y Tel Aviv contra Irán ha sido no sólo un crimen abominable desde el punto de vista del derecho internacional sino también un tremendo error, que puede costar muy caro a los dos agresores y sobre todo a Israel.

Porque algo que, según ellos, oculta la propaganda de los dos países agresores y en buena medida también la de la propia OTAN es el daño que Irán está infligiendo a Israel con sus misiles y drones y gracias también a la ayuda que le están prestando rusos y chinos para la identificación de objetivos en toda la región.

Irán llevaba veinte años preparándose para esa guerra y ha logrado diseminar por todo su extenso territorio y ocultar en túneles y auténticas ciudades subterráneas no sólo ese importante arsenal sino también las fábricas donde se producen y montan las armas.

Ocurre además que mientras que un 80 por cierto de la población iraní, que supera actualmente los 90 millones, está repartida por su geografía de 1.648.195 kilómetros cuadrados, más de un 75 por ciento de los 10 millones de ciudadanos de Israel, un país de unos 22.000 kilómetros cuadrados, se concentra en Tel Aviv y Haifa.

Y ambas ciudades israelíes han estado sometidas a los constantes ataques de Irán, que ha recurrido en una primera fase a sus misiles más antiguos para debilitar las defensas del enemigo,  haciéndole gastar continuamente interceptores de misiles,  y que prácticamente no ha utilizado hasta ahora sus armas  de última generación, que incluye los misiles hipersónicos.

Pero no ha sido solo Israel el que ha sufrido tal castigo, sino que los iraníes han sido capaces de destruir o cegar cinco potentísimos radares que tenía EEUU en los países aliados árabes, lo que supone no sólo una pérdida multimillonaria sino también que Washington ha perdido parte de la capacidad de controlar cuanto ocurre en la región e incluso más allá.

Además, en respuesta a acciones similares lanzadas contra Irán por Israel o por EEUU desde sus bases militares en los países del Golfo, los iraníes han destruido refinerías y depósitos de petróleo así como plantas desalinizadoras en una región donde éstas son absolutamente indispensables por la escasez de otros recursos hídricos.

La situación es tan alarmante para todos esos países árabes que sus embajadores se reunieron esta semana con el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, a quien pidieron que presionara a su aliado Irán para conseguir que “desescalara” el conflicto.

Los diplomáticos árabes tuvieron que escuchar en cambio el rapapolvo que les dirigió Lavrov porque sus gobiernos, todos ellos aliados de Washington, no han protestado contra la guerra de agresión lanzada contra Irán por Israel y Estados Unidos.

LAVROV
LAVROV REPROCHA EL SILENCIO FRENTE A LA GUERRA USA EN IRÁN

No sé si tiene razón el ex inspector de armas Scott Ritter cuando pronostica que Israel dejará de ser, cuando acabe esta guerra, un Estado que pueda funcionar con normalidad pues en su breve historia nunca ha sido el caso, pero lo que parece seguro es que toda la región de Oriente Medio habrá cambiado radicalmente. Y no en beneficio de Washington.

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO

 

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