Las provocaciones de EEUU suscitan poco tranquilizadoras reacciones por parte de Rusia - por Joaquín Rábago
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Las provocaciones de EEUU suscitan poco tranquilizadoras reacciones por parte de Rusia
Joaquín Rábago
Las últimas provocaciones de EEUU - acercamiento de dos submarinos nucleares a la costas rusas y anuncio de un plan de la OTAN para ocupar Kaliningrado- han dado lugar a reacciones nada tranquilizadoras por parte de Rusia.
La amenaza norteamericana de invasión de ese exclave ruso situado entre Polonia y Lituania preocupa hoy más que nunca a Moscú debido al ingreso de las antes neutrales Finlandia y Suecia en la Alianza Atlántica, lo que ha roto el anterior equilibrio estratégico en el Báltico.
Sólo así se entiende el plan del Kremlin de trasladar algunas de las unidades navales desde el Báltico algo más al interior de Rusia, concretamente al mayor lago de agua dulce de Europa, el Lagoda, situado al noreste de San Petersburgo.
Según fuentes del ministerio de Defensa ruso, se trataría de once corbetas de las clases Buyan M y Karakurt, pertenecientes a la flota del mar Báltico.
Esos dos tipos de buques están armados cada uno con ocho lanzamisiles. Los misiles Kalibr de las corbetas Karakurt tienen un alcance de hasta 2.500 kilómetros, por lo que podrían atacar objetivos en el centro y oeste de Europa.
El lago Ladoga tiene una superficie de cerca de 18.000 kilómetros cuadrados y dado que está en el interior de Rusia, sólo con ayuda de sus satélites puede la OTAN espiar las actividades militares que se desarrollan en sus aguas.
En el lago hay cientos de islas, pequeñas penínsulas y fiordos, lo que le hace muy difícil de controlar, según el periodista alemán Reinhard Lauterbach. Sus aguas suelen estar heladas desde noviembre hasta abril.
Aunque son pocos los puertos que pueden servir adecuadamente de bases navales, parte de los buques podrían estar moviéndose continuamente de un lado para otro, y, al tener el lago una profundidad media de 53 metros, incluso podrían estacionarse allí submarinos.
Según fuentes militares occidentales, Rusia podría decidir instalar en esas aguas todas sus corbetas armadas de misiles porque el lago está conectado a través de un sistema de canales tanto con el mar Blanco, golfo del mar de Barents, como con el Caspio a través del río Volga e indirectamente también con el mar Negro.
Según el capitán de corbeta alemán Helge Adrians, en los últimos años se ha observado el movimiento de buques de la Armada rusa inicialmente pensados para el Báltico en dirección al mar Blanco, movimientos que han aumentado últimamente.
El capitán Adrians no comparte el optimismo del general estadounidense Christopher Donahue, según el cual la OTAN podría tomar fácilmente Kaliningrado .
A esas maniobras se suma el anuncio por el presidente ruso, Vladimir Putin, y su homólogo bielorruso, Alexandr Lukashenko, del próximo estacionamiento en Bielorrusia de misiles hipersónicos tipo Oreshnik como el que, en un lanzamiento de prueba, destruyó totalmente una fábrica de cohetes en Ucrania.
Esos misiles, que pueden alcanzar doce veces la velocidad del sonido (Mach 12), van armados con hasta seis cabezas explosivas, y, lanzados desde la región bielorrusa de Brest, cerca de la frontera polaca, golpearían en siete minutos la base de Ramstein, cuartel general de las Fuerzas Aéreas de EEUU, en el suroeste de Alemania.
Lukashenko justificó ese proyecto conjunto de los dos países aliados por el carácter cada vez más agresivo, según dijo, de las maniobras de la OTAN en los países del este de Europa y en aguas del Báltico.
Según el presidente bielorruso, las últimas maniobras de la alianza militar occidental se desarrollaron en el este de Polonia, muy cerca de la frontera bielorrusa, y en ellas participaron decenas de miles de soldados y cientos de vehículos acorazados.
Para evitar una nueva escalada armamentista, los próximos ejercicios “Sapad 25” de rusos y bielorrusos, previstos para septiembre, tendrán lugar, anunció Lukashenko, en un lugar más alejado de la frontera con la OTAN y en ellos participarán además menos soldados.
¿Servirá también para calmar las aguas la anunciada entrevista Putin- Trump en la que se hablará de Ucrania?