Gobiernos o regímenes - por Joaquín Rábago
Gobiernos o regímenes
Joaquín Rábago
Los políticos y los medios a su servicio, meros estenógrafos del poder, lo tienen claro.
Saben cuándo al poder ejecutivo de un país hay que calificarlo de “gobierno” y cuándo hay que hablar, por el contrario, de “régimen”.
El de Washington será siempre “gobierno” aunque su presidente, como sucede con el actual, tenga inclinaciones más bien despóticas.
El ruso de Vladimir Putin, no el anterior de Boris Yeltsin, que siempre bailó al son de Washington, será por el contrario siempre “régimen”.
No así el del ucraniano Volodímir Zelenski, en quien Occidente puso un día todas sus esperanzas, de derrotar a Rusia y cuyo mandato hace más de un año que está caducado.
Régimen por antonomasia es el “castrista” de Cuba, al que Washington no ha logrado en más de seis décadas de intervenciones y de brutal bloqueo doblar el espinazo.
Y también el venezolano, primero el de Hugo Chávez, y ahora el de Nicolás Maduro, por cuya cabeza el “gobierno” de Donald Trump ofrece ahora una recompensa de 50 millones de dólares, el quíntuple de lo que valía la del ex terrorista de Al Qaeda y hoy presidente sirio, al-Charaa.
Por cierto, ¿no es un tanto extraño que cada vez que Washington quiere deshacerse de algún político de su patio trasero le vincule siempre, como en su día al panameño Manuel Noriega, con el narcotráfico?
¿Es que no tienen esos tiranuelos del Sur posibles fuentes de corrupción, por ejemplo, el tráfico de armas, distintas de las drogas?
Para resumir, los “gobiernos” son aquéllos que no han de temer que a un presidente de EEUU se le ocurra un día derribarlos porque, dictaduras o no, que eso no importa, se trata de aliados.
“Regímenes” son los que nos proponemos “cambiar” : bien mediante “revoluciones de colores”, por ejemplo en la Europa del Este, bien con intervenciones militares, en otras partes del mundo.
Y en ambas cosas, Washington tiene bien probada experiencia.