Trumpezando más alto, más dura es la caída - por Emilio Díaz Miranda
Trumpezando más alto, más dura es la caída
Emilio Díaz Miranda
Cuando apareció, en 1947, la novela de Budd Schulberg "Más dura será la caída", Gene Tunney, campeón de boxeo de pesos pesados, dijo que era "la novela más fidedigna que se hubiese escrito jamás sobre el boxeo". Arthur Miller dijo que era "uno de esos libros de gran categoría que se leen tanto por el placer de leer como por la absoluta veracidad de la narración". "Más dura será la caída" es un relato de una trágica grandeza, inteligente y conmovedora.
La película “Más dura será la caída” (1956) se supone que fue la última película donde actuó Humphrey Bogart antes de su muerte en 1957 en la ciudad de Hollywood, víctima de un cáncer de esófago a los 57 años. Se afirma que el actor estadounidense ya se encontraba muy enfermo durante el rodaje de la película.
Elegir este título para un artículo de actualidad política sólo obedece a la intención de recordar con nuestro proverbio popular que la arrogancia o la falta de precaución en la cúspide conlleva un riesgo proporcionalmente mayor. Y yo lo uso con la intención de recordar que nada es eterno, por malo o bueno que sea. Ni en España ni en China, ni tampoco en la América de Trump.
Hay tres cosas que se dicen de Donald Trump y su mandato: Que tiene sed de venganza; que estirará los límites del poder presidencial para llevarla a cabo; y que nunca se da por vencido después de una derrota.
Eso indica una cabeza muy dura o ser muy burro, decimos en español. También decimos de alguien que es un “matón” si es persona jactanciosa y pendenciera que procura intimidar a los demás y también lo decimos de aquel cuya conducta quiere imponer su voluntad por la amenaza o el terror. Y la lectura de titulares de prensa originados por él nos obliga a recordar en tal sentido matonesco al todavía presidente Trump.
Claro que la imagen del burro no se corresponde con el equivalente norteamericano en la simbología política ya que desde 1874 el caricaturista Thomas Nast. hizo una caricatura llamada "Third Term Panic" en la que dibujó en el periódico New York Herald como un burro, envuelto en la piel de un león, asustando a los otros animales con historias salvajes de una dictadura de Grant. Entre estos animales había un enorme elefante, llamado "El voto republicano", que parece estar a punto de caer por un precipicio.
Así pues el elefante como símbolo republicano hizo su primera aparición en esta caricatura de 1874 de Thomas Nast. El símbolo prevaleció como representación de la fuerza, el poder y la resistencia que los republicanos se auto-atribuyen como valores de su forma de gobernar.
El primero de los partidos en adoptar un animal fue el Partido Demócrata: en 1828, durante la campaña de Andrew Jackson (quien sería elegido el primer presidente demócrata de la historia de EEUU) era ridiculizado por sus rivales políticos, que lo tildaban de 'jackass', en inglés 'estúpido' o 'burro' en sentido peyorativo, debido a su postura obstinada e insistencia en determinadas políticas.
Thomas Nast, el famoso caricaturista político del siglo XIX en otra obra, publicada en 1879, dibujó a un burro a punto de caer en un abismo etiquetado como ‘caos financiero’, mientras el senador demócrata Thomas Bayard intentaba salvar al burro (su Partido) de una posible catástrofe económica sosteniendo al animal agarrado de la cola. El elefante, mientras tanto, 'agoniza' o duerme a poca distancia, ajeno a la crisis.
Esta ilustración, muy diferente a lo que hoy, en general, entendemos como caricatura, fue la primera en mostrar juntos a los dos símbolos políticos en forma de animales, lo que consolidó su asociación con las dos ideologías. Burro-demócrata. Elefante-republicano.
Rubia elefantina grita o rebuzna ante la comparecencia senatorial
La fiscal general Pam Bondi fue calificada de “espeluznante“ por un sector de la prensa por su forma de actuar. La palabra espeluznante se refiere a algo que provoca miedo o terror, generando una sensación de inquietud intensa. Se utiliza para describir situaciones o eventos que son tan impactantes que pueden hacer que el cabello se erice.
Tal calificativo se lo ganó durante su obligada presencia ante los senadores, luego de que saliera a la luz un documento que parece indicar que el Departamento republicano de Justicia está monitoreando qué archivos del caso de corrupción Epstein se dejan consultar a los miembros del Congreso.
La fiscal Pam Bondi levantó sospechas tras mostrar carpeta que sugiere rastreo de búsquedas de legisladores sobre Epstein y los asistentes fotografíaron a la Pam Bondi con un documento que mostraba el historial de consultas de un demócrata sobre el caso Epstein. Es decir, sin exagerar demasiado, métodos policiaco-totalitarios contra los senadores demócratas elegidos por el pueblo norteamericano.
Sólo en la semana pasada, los legisladores tuvieron acceso a versiones sin censura de documentos que ya habían sido divulgados previamente, como parte de la orden de hacer públicos todos los archivos relacionados con Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales y tráfico de menores.
No obstante, durante una audiencia vinculada al caso, la respondona y agresiva republicana Sra. Bondi fue vista con un documento que, al parecer, detallaba los archivos revisados por la representante Pramila Jayapal desde una computadora del Departamento de Justicia con acceso sin restricciones a esos registros.
El documento parecía titularse “Jayapal Pramila Search History” (Historial de búsqueda de Pramila Jayapal) e incluía un diagrama vinculado a Epstein. O sea espionaje de los representantes del pueblo.
La presunta vigilancia a miembros del Congreso recibió fuertes críticas incluso dentro del propio Partido Republicano. La congresista Nancy Mace, aliada destacada de Trump, arremetió contra su propia bancada. “Es espeluznante”, dijo Mace a un reportero del ZETEO NEWS. “Soy bastante hábil con la tecnología. He estado probando el sistema. Están rastreando cada archivo que abrimos y cuándo lo abrimos. Lo están rastreando todo”.
O sea, es republicana, pero es honrada y fiel a las normas. Sin embargo, la legisladora Nancy Mace se negó a detallar el cómo supo que el Departamento de Justicia estaría monitoreando el uso que los miembros del Congreso hacen de esos documentos.
“No quiero decirlo porque no quiero que lo oculten”, afirmó.
Más tarde reanudó sus acusaciones y sostuvo que la agencia gubernamental habría marcado todos los archivos buscados, abiertos o revisados, e incluso aseguró que se utilizó tecnología de “marca de tiempo” para registrar el momento exacto en que se accedía a los documentos.
La representante Jayapal también reaccionó y, en una entrevista con la emisora televisiva MSNOW, calificó como “inapropiado” el presunto rastreo a los legisladores.
La relación entre Jayapal y la republicana Bondi ya era tensa. Durante la audiencia, la Bondi como fiscal general afirmó que no iba a “rebajarse” a su nivel.
Las acusaciones surgieron después de que la Bondi pareciera tener en su poder el historial de búsqueda de la representante Jayapal (según Reuters). Pero Jayapal no dio marcha atrás y aseguró que buscará frenar el presunto monitoreo de los archivos.
“La fiscal Bondi llegó hoy con una especie de libreta en la que tenía impreso exactamente el historial de los correos que busqué”, escribio en la red social X. “Es indignante y voy continuar hasta detener este espionaje contra los miembros del Congreso”.
La revelación encendió temores de que los documentos puedan ser utilizados con fines políticos por parte de los republicanos.
La representante por California, Zoe Lofgren calificó el supuesto seguimiento del Departamento republican de Justicia como “inapropiado”, y señaló que “no es una sorpresa dado su comportamiento en tantas otras áreas”.
“Te registran con tu nombre, así que está claro que van a intentar sacar algo de eso”, afirmó en el programa The Arena with Kasie Hunt.
“Intentaron proteger a los responsables, a los presuntos cómplices. Son sus nombres los que aparecen tachados”, agregó.
Nancy Mace se negó a revelar cómo llegó a la conclusión de que estaba siendo rastreada, para evitar que el Departamento de Justicia modificara sus tácticas (AFP via Getty IMAGES)
Hasta ahora, Bondi no ha hecho comentarios adicionales sobre el presunto monitoreo a miembros del Congreso, mientras su partido enfrenta las repercusiones de su tensa comparecencia ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes.
La fiscal general acudió al Capitolio para responder por la lenta publicación de los archivos Epstein y por la supuesta difusión de documentos en los que no se habrían resguardado adecuadamente los nombres de las víctimas del pedófilo.
Durante la audiencia, el intercambio subido de tono en varias ocasiones e incluso en un momento, Bondi gritando dijo: “No, voy a responder la pregunta como yo quiera responderla”.
“No, va a responder la pregunta como yo la formulé”, le respondió el demócrata Jerry Nadler.
Bondi comparecía con rabia poco disimulada en la audiencia sobre la lenta publicación de los archivos relacionados con el convicto por delitos sexuales Jeffrey Epstein, antiguo amigo de Donald Trump que se suicidó (?) durante su estancia en carcel. (Copyright 2026 The Associated Press. All rights reserved.)
La fiscal Bondi también lanzó varios ataques durante la audiencia, en la que llamó al demócrata Jamie Raskin un “perdedor acabado” y calificó la sesión de “ridícula”.
La actuación de la Bondi, fiel a los métodos de Ttump, avivó aún más la tensión en torno al manejo de los archivos Epstein, al punto que el congresista republicano Thomas Massie le dirigió una crítica personal en X.
“Lo curioso de los insultos de Bondi a los miembros del Congreso que hicieron preguntas serias”, escribió Thomas Massie, “es que su equipo le preparó tarjetas con ataques personalizados, pero no pudo memorizarlos, así que se la vio pasando las tarjetas hasta encontrar la que correspondía a cada legislador”.
Estados Unidos no tiene una Constitución totalitaria, pero si las autoridades correspondientes acceden a las pretensiones de “mejorar” la Constitución, pueden encontrarse con un engendro totalitario ajeno a la voluntad de sus creadores como de sus continuadores hasta hoy.
La Constitución de los Estados Unidos es la Ley Suprema de los Estados Unidos de América. Fue adoptada en su forma original el 17 de septiembre de 1787 por la Convención de Filadelfia y luego ratificada por el pueblo en convenciones en cada estado federado en el nombre de «Nosotros, el Pueblo»
La Constitución de los Estados Unidos es la constitución federal más antigua que se encuentra en vigor en el mundo.Y Trump pretende cambiarla en su beneficio. Yo deseo que tropiece y caiga. Y que trumpezando tan alto más dura sea la caída, la suya y la de sus proyectos y aliados neototalitarios.