Sociedad
Lo reporta Verónica Galán en LA OPINIÓN. La inspección de la Seguridad Social golznea por los -pocos- locales donde se hace música en vivo, y cómo los o las artistas no estén absolutamente regularizados, crujen al local. Todo esto, dentro de la más pura esencia del ultraliberalismo. Ir contra la parte débil, mientras la gente poderosa se lucra a todo pasto.

