A los dos policías asesinados en acto de servicio - por Nicolás Guerra Aguiar
Fue en marzo del pasado año cuando una auténtica batalla campal se produjo en Madrid entre miembros especializados de la policía y grupos radicales, que no de manifestantes. Los segundos expresaban su rechazo a situaciones flagrantes como, por ejemplo, miles de injustos desahucios; millones de parados; brutales recortes sociales que afectan a las clases más castigadas: eran las llamadas Marchas de la Dignidad.
Las familias de los asesinados consideran que “esta vergonzosa decisión judicial vulnera la legislación internacional de derechos humanos, así como la propia Ley de Memoria Histórica, choteando y ridiculizando intencionadamente la justa demanda de unos ciudadanos, que solo solicitamos algo tan simple como recuperar los huesos de nuestros muertos, con el objetivo de darles una sepultura digna”