Federico Aguilera Klink señala esta reseña del libro de Kuper, diciendo "Va de charlatanes que venden la moto, como en España..." Y yo, Chema Tante, que siempre he considerado que la Universidad era el último reducto de la civilización, hago ver como la cerrilidad neoliberal capitalista se ha cargado hasta sus propios mitos. Las universidades elitistas occidentales han caido en la peor vergüenza, a pesar del esfuerzo de tanta gente abnegada que brega en ellas. El conocimiento se derrumba.