¿Está el FMI empujando a los líderes financieros mundiales a caminar a ciegas hacia una mayor austeridad? Isabel Ortiz y Richard Jolly en IPS

Isabel Ortiz y Richard Jolly alertan en IPS nde las como es costumbre maléficas intenciones del FMI, sancta sanctorum del neoliberalismo, de predicar las excelencias del austeritarismo. En momentos en que el drama social ya gravísimo se va a convertir en dramáticamente terminal, pero que la gente rica sigue acumulando riquezas, el neoliberalismo lo único que quiere es seguir crujiendo a la gente. El artículo de Ortiz y Jolly lo señala Francisco Morote, de Attac Canarias, que recupera, para que se comprueben que las malas mañas de FMI y del neoliberalismo no es cosa de hoy, un artículo suyo, relacionado con el asunto, de 2010. Y yo, Chema Tante, hago ver que son estas dos personas expertas de prestigio mundial las que dicen lo que yo les estoy diciendo a quienes gobiernan gobierno y empresas en Canarias: "financiar actividades económicas generadoras de empleo, y ofrecer salud y prosperidad . A eso deberían dedicar todos los recursos y esfuerzos disponibles, en lugar de estallarlos en el muerto turismo masivo, solamente para que Jorge Marichal y su tropa puedan vender mejor sus hoteles a los fondos buitre.








Antonio Aguado señala en EL DIARIO THE GUARDIAN este clarito artículo de Owen Jones, traducido por Lucía Balducci, con cuyo título, yo, Chema Tante, tengo que discrepar. La mentira del austeritarismo ni se sostiene ahora ni se ha sostenido nunca. Claro que la experiencia portuguesa viene a ratificar la falacia de las tesis supuestamente dogmas irrebatibles, del neoliebralismo. Pero la teoría aplicada, la lógica, lo que ocurre allá donde la gente trabaja sin agobios, penurías ni angustias, y los estampidos de las economías que siguen a Friedman confirman que la bola de que hay que chingar a la gente de abajo y favorecer a la de arriba y alentar la especulación financiera es una superchería. Solamente las economías que aplican el sentido común de la inversión pública en gasto social y en proyectos rentables, financiada con los impuestos de quienes acumulan la pasta, es lo que relanza la economía y, encima, redistribuye con justicia la riqqueza.
En NUEVA TRIBUNA, Ernesto Ruiz Ureta retoma un tema que no puede olvidarse. Grecia. Porque Grecia ha sido el escenario del más patente fracaso del austeritarismo neoliberal pero, además, de la más cruel y arrogante acción de los jinetes del Apocalipsisi de la Troika. Es que Grecia demuestra que, al final, el auteritarismo no funciona ni siquiera para lo que busca, el enriquecimiento de las clases poderosas. Porque están enriqueciendose de dinero de humo, porque están construyendo un mundo financiero de tramoya.