Un estupendo análisis de Simón Jenkins en THE GUARDIAN. que reproduce KATHEON y destaca Federico Aguilera Klink. Yo, Chema Tante, me limito a indicar la abyecta manera en que los líderes llamados democráticos utilizan algo tan dramático y doloroso como es una guerra, para sus particulares intereses. Es tan abyecto que hasta el hecho demostrado de la intervención directa británica e el campo de batalla, pasa a un segundo plano de atención.


Dice Federico Aguilera Klink, al señalar este artículo, que "es tan claro que sobran los comentarios". Y en efecto, Ana Martí Arahuetes y Agustín Moreno lo explican muy bien, en CUARTO PODER, KAOS EN LA RED, MIENTRAS TANTO y REBELIÓN. De todas maneras, no es nada complicado. Quienes han complicado el asunto de las pensiones públicas han sido quienes con su mala fe o su incapacidad (más lo primero que lo segundo, pero también) han dejado al sistema público de pensiones sin recursos. Las perras de las pensiones tienen que ser dedicadas a las pensiones, sin más. Sin embargo, sí que hay más. En realidad, el estado debería, no solamente no mamarse las perras de la previsión sino acrecentarlas, vía recaudación fiscal. Y vale la pena detenerse un momento en esta cuestión del deterioro del sistema público de pensiones. El problema, una vez más, se llama neoliberalismo. La hiena neoliberal no entiende que si una actividad, llámese educación, llámese sanidad, llámese vivienda, llámese intermediación financiera, llámese previsión social... puede ser lucrativa, sea el estado quien la gestione. Por eso, las oligarquías presionan a los poderes políticos para deteriorar estas actividades que tienen que ser en parte o en todo públicas, para que puedan ser pasto de la voracidad privada. Y ya está.

La puerta está cerrada pero debemos abrirlas para entrar y tomar un trago de libertad y transformación social. No sé cuándo pero ¡¡¡VENCEREMOS!!!


Momo, por Yaumita @Yaumita
Hoy leí un artículo en el Periódico La Provincia de Jerónimo Saavedra, Diputado del Común, que comúnmente no hace nada o la mayoría de los ciudadanos no sabemos para qué sirve el Diputado del Común.
En esa atrabiliaria sucesión de dimes, diretes y contradicciones que es la acción política de Paulino, vimos que el hombre, que había ido, dijo él mismo, a Bruselas a hablar de empleo, ahora trata del REF. Y dijo, primero, que iba a desaparecer, para luego afirmar que no, que seguramente se salvaría.
