Antonio Aguado destaca este reportaje de Laura Galaup en EL DIARIO sobre un tema que a mí me parece de tremenda importancia. No sé lo que estará ocurriendo en Canarias, espero que no, pero la presencia de elementos que priman siempre sus prejuicios personales de conciencia sobre lo que conviene al o a la paciente en cada caso, es totalmente inconveniente. Uno escucha a curas diciendo cosas como que el dolor es una decisión divina, y se estremece.
Comenzaron en pleno austericidio arrasando por la sanidad pública, entregándola a las empresas privadas del corrupto negocio de la enfermedad y la muerte. Personajes vinculados/as al poder, al chollo de los sobres, se han visto y se ven beneficiados/as por constantes privatizaciones, hasta el marido de la jefaza del diferido y las mentiras compulsivas, que en menos de 3 años ha multiplicado sus multimillonarios ingresos por 14.


