Comemos todas o el gobernador al río - por Gustavo Duch *, sobre las exportaciones ucranianas de cereales
Federico Aguilera Klink dice ·Indecencia suma", refiriéndose al tema del artículo que destaca, de Gustavo Duch.
Federico Aguilera Klink dice ·Indecencia suma", refiriéndose al tema del artículo que destaca, de Gustavo Duch.

Muy lúcido artículo de Gustavo Duch en CTXT y en su blog PALABRE-ANDO, que recomienda Federico Aguilera Klink, Yo, Chema Tante, agrego que hace ya varios años que cada vez que nos quejamos amargamente por las obtusas decisiones gubernamentales, nos vemos en la obligación de concluir que esos gobiernos no pueden hacer nada. Están maniatados por el poder del dinero. Y han terminado, como dice Duch, por no hacer nada, por incumplir con su deber y no pasar de "campaña de mentalización". Lo hacen con la alimentación, con el alza brutal del precio de la luz, con la arremetida del terrorismo machista o con el desastre climático. Por eso, la propuesta de Duch de que hagamos tabla aparte, no resulta tan descabellada...

Gustavo Duch en PALABRE-ANDO trata de la crisis terminal quwe sufre la industria cárnica extensiva. Lo señala Federico Aguilera Klink y yo, Chema Tante afirmo que lo que dice Duch, sobre el sector del cerdo en Cataluña, puede extenderse a todo el estado español y a las explotaciones industriales agrícolas. Ya el mismo Duch habla de agroindustria y la explotación platanera en Canarias no es más que una agroindustria.

Gustavo Duch en su web PALABRE-ANDO trata de otro de nuestros enormes problemas, como la obsesión por la ciudad está empichando el mundo. Y presenta una propuesta muy interesante. Que las ciudades se impliquen en el fortalecimiento de la vida rural, por ejemplo, financiando escuelas. Lo señala Federico Aguilera Klink

Aterrador artículo de Gustavo Duch, en REBELIÓN, BIODIVERSIDADLA y en su web PALABRE-ANDO. Bien dice Federico Aguilera Klink, al señalar el texto: "Terminaremos comiendo chips", y no papas chips, precisamente. Y yo, Chema Tante, insisto en la desesperación de formar parte de ese reducido grupo de personas que advertimos de la estupidez de unas sociedades que se deslumbran ante la fastuosidad de una pretendida modernidad, unos adelantos tecnológicos que están aniquilando a la Humanidad. Esa historia taiwanesa de eliminar el riego agrícola para garantizar el agua a una producción de componentes electrónicos, es una historia de terror. A mí ne recuerda lo que se ha hecho en Canarias, donde se ha matado de sed al sector primario, para que unos millones de chonis puedan ducharse y defecar, por unos cuantos misérrimos euros que, encima, van a parar a manos marichalares.

Un texto de Gustavo Duch en SOBERANÍA ALIMENTARIA, cargado de amargo sarcasmo. Como dice Federico Aguilera Klink al señalar el asunto "Una manera genial de darle forma a algo de lo que tanto se ha hablado". Y yo, Chema Tante, digo que se trata de un problema grave, al que no se da solución y que debería llenar de bochorno a quienes gobiernan estas sociedades opulentas. Hay que arbitrar ayudas alimentarias, porque en estos territorios en los que sobra la riquezas, hay gente que se está muriendo de hambre. MURIENDO DE HAMBRE

Gustavo Duch en SOY COMO COMO y en su blog PALABRE-ANDO comenta lo que muha gente sabe, pero pocas personas asumimos. Estas personas que vienen buscando la vida, esta gente que tanto molesta, que quieren botar al mar, en muchos casos, no vienen del desierto, sino de territorios muy ricos. Lo que ocurre es que son territorios saqueados. Y son los mismos países que prohíben la migración, para de esa manera explotar también a las y los migrantes. Las indecentes personas que execran la migración, que piden que se maltrate a seres humanos sin amparo, son las que se aprovechan de estas desgracias. En este artículo que recomienda Federico Aguilera Klink, Duch trata algo que ya denunciaba María Rodríguez en EL DIARIO hace dos años. La riqueza pesquera del Senegal, como la de toda la costa africana, que mantenía su equilibrio por la explotación sensata de la pesca artesanal, sometida a la depredación de los sistema intensivos. Otra desgracia, para África y para el mundo.

Lo señala Francisco Morote, de ATTAC Canarias. En el mexicano LA JORNADA, Juan Pablo Duch esboza una descripción del paisaje político mundial, veinticinco años después de la caída de la Unión Soviética. Y yo, Chema Tante, proclamo que, cuando menos, hay que reconocerle a esa Unión Soviética, con todos sus errores, pero con todos sus aciertos, el papel que desempeñó como punto de referencia ideológica para todos los partidos del planeta. Con la desaparición de la URRS se inició el proceso de descomposición política que nos ha conducido a esta realidad actual, en la que no hay manera de saber qué ideales profesa una parte mayoritaria de los partidos en presencia. En especial, una multitud de partidos que se dicen de izquierda pero apoyan o practican estrategias de servilismo al neoliberalismo. Duch nos recuerda muchos aspectos positivos eal proyecto político soviético, y yo remarco que a ese proyecto, que se desarrolló entre tres terribles guerras -la civil entre rojos y blancos, la Gran Guerra Patria Mundial y la Fría- no se le dio oportunidad para madurar sus conceptos y consolidar sus programas.
En la página de ATTAC, en LA JORNADA o en PALABRE-ANDO (Porque contra es otra forma de caminar), su blog personal, Gustavo Duch transita por la lucha contra la manipulación genética incontrolada que practican, con fines hegemonistas, las multinacionales como Monsanto o Syngenta. Lo destaca y comenta Federico Aguilera Klink
"La alimentación está dejando de ser un derecho humano para convertirse en un negocio"
La página de GUSTAVO DUCH publicaba en 2011 este reportaje que firma el titular junto con Gloría Martinez.
La crisis alimentaria se acentúa porque a la especulación se une el clima, como dicen en AMANECER 2012.
Esto debe llevarnos a la reflexión solidaria, pero también a las consideraciones económicas y estratégicas. En Canarias, la crisis alimentaria, en nuestras condiciones de dependencia total, nos lleva a una situación dramática.