“No hay un buen gobierno, si no hay buenos ciudadanos” - por Antonio Espinosa. Candidato independiente de Podemos
Esta frase de un presidente mexicano es clave en mi programa político, tanto para el Cabildo como para el Parlamento de Canarias. Y también suscribo la del ex presidente uruguayo José Mújica, “a los que le gusta mucho la plata, hay que correrlos de la política”.
La modificación que el gobierno del Partido Popular pretende realizar a la Ley Orgánica de derechos sexuales y reproductivos y de la interrupción voluntaria del embarazo, revocando los escasos avances aprobados por el gobierno del PSOE hace tres años, nos impondrá un sistema aún más restrictivo que el que estuvo vigente entre 1985 y 2010.
A pesar de que vivimos tiempos de frivolidad y wasapeo, el triunfo de lo efímero y lo instantáneo, hay que volver a los libros...
La recomendación -reciente, pero repetida- del Fondo Monetario Internacional al gobierno del estado español, de que se rebajen los salarios en un diez por ciento, tenía la cínica justificación del relanzamiento económico y la creación de empleo que se generarían, porque las empresas dedicarían los recursos a bajar precios y a inversión. Si no fuera por lo trágico del asunto, esto provocaría una carcajada general. Todo el mundo sabe, por la experiencia directa, que las empresas dirigen directamente lo que se ahorran en salarios, a sus cuentas de resultados. En su blog PIJUS ECONOMICUS, Alberto Garzón aportaba, hace ahora un año, los datos teóricos.
Mi amigo Philippe Guillén me manda el dato de esta puntualización importante que hacen el historiador Francisco Espinosa y la familiar de víctimas del franquismo Remedios Palomo, en PUBLICO, a un informe de AMNISTÍA INTERNACIONAL que distorsiona la verdad histórica. Estoy convencido de que, con buena o con mala voluntad, las informaciones tergiversadas o parciales sobre lo que pasó en el año 1936 le hacen mucho daño a la causa de la libertad democrática. por eso hay que difundir estas cosas.
Algunas teorías sobre el poblamiento de las Islas Canarias hablan del establecimiento de factorías para el procesado de productos marinos desde los siglos IX y VIII AC, primero vinieron los fenicios, y con posterioridad los cartagineses y los romanos.